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Repunte en la construcción no alcanza los niveles previos al cambio de gobierno

La actividad de la construcción en Argentina reportó un incremento interanual del 1,9% en mayo de 2026, aunque aún está lejos de los niveles previos al último gobierno. Se observan mejoras en la demanda de insumos, aunque el empleo en el sector sigue debilitado.

Por Fernando Meaños4 min de lectura
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Repunte en la construcción no alcanza los niveles previos al cambio de gobierno

El sector de la construcción en Argentina experimentó en mayo de 2026 un leve repunte del 1,9% interanual, según el Estimador Mensual de Actividad Económica (EMAE). Sin embargo, esta mejora es insuficiente para regresar a los niveles que se registraron al final de la administración de Alberto Fernández. A pesar de las señales de crecimiento, la construcción sigue siendo uno de los sectores más afectados en el contexto actual y refleja una economía con disparidades.

Desde el inicio del gobierno actual, la actividad económica se ha caracterizado por la presencia de tres sectores en auge: energía, minería y agro, mientras que la industria, el comercio y la construcción se mantienen en retroceso. La explicación principal para esta caída en la construcción se atribuye a la paralización de la obra pública durante 2024 y 2025, lo que ha afectado gravemente la actividad en este sector.

El informe de la consultora 1816 destaca que, aunque hay señales de mejoría respecto a la demanda de insumos —que presentó un crecimiento del 6,3% en mayo—, la situación se mantiene inestable. Indicadores recientes de junio muestran un nuevo retroceso, evidenciado por la caída del 0,7% en los despachos de cemento y una baja del 2% en el Índice Construya. Esto sugiere un patrón de actividad errática que puede afectar las perspectivas de recuperación a corto plazo.

En términos de empleo, la construcción, junto con otros sectores, sigue enfrentando dificultades. La reducción del empleo asalariado en el sector se ha prolongado, y los salarios reales del sector privado continuaron cayendo, lo que genera un impacto considerable en el mercado laboral general. Esta tendencia es preocupante, ya que la construcción es tradicionalmente uno de los motores de generación de empleo en Argentina.

A pesar de estos desafíos, algunas áreas dentro de la construcción están mostrando signos de reactivación, concretamente en la obra pública, cuya demanda de insumos creció un 23% en mayo, impulsada principalmente por la necesidad de asfalto. Sin embargo, esa cifra sigue siendo un 30% inferior a los niveles de noviembre de 2023.

El costo de la construcción presenta un panorama mixto, con un aumento en pesos del 2,04% durante junio, mientras que medido en dólares, los costos han disminuido gracias a los recientes vaivenes del tipo de cambio. Este fenómeno es un dato relevante para desarrolladores e inversores que buscan oportunidades en un ambiente económico volátil.

En conclusión, aunque el sector de la construcción ha mostrado un leve repunte, las condiciones laborales y la estabilidad del mercado continúan siendo precarias. Las expectativas de un crecimiento sostenido dependen de medidas que fomenten la reactivación de la obra pública y la confianza entre los inversores.

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