Rescate de personas atrapadas tras un colapso glaciar en Nepal
El ejército de Nepal realizó un exitoso rescate de 350 personas atrapadas en un túnel tras el colapso de un glaciar en la cordillera del Himalaya. Sin embargo, más de 100 personas continúan en el lugar, mientras las autoridades informan sobre los devastadores efectos del desastre natural.

El miércoles pasado, se registró un grave incidente en Nepal cuando un glaciar colapsó en el Himalaya, lo que generó inundaciones en el distrito de Rasuwa. 350 personas que trabajaban en la construcción de la Central Hidroeléctrica Upper Trishuli se encontraron atrapadas en un túnel debido al deslizamiento de hielo y escombros.
Las difíciles condiciones climáticas y el alto caudal del río Bhotekoshi complicaron las tareas de rescate. A pesar de los desafíos, un equipo del ejército nepalí logró evacuar a las primeras 350 personas mediante un complejo operativo aéreo, que incluyó la utilización de helicópteros para acceder a la zona afectada.
Las estadísticas actuales revelan que, lamentablemente, el deslizamiento ha dejado un saldo de 579 muertes confirmadas, y 1924 personas se encuentran desaparecidas. Se continúa trabajando para rescatar a más de 100 individuos que siguen atrapados en el túnel, lo que plantea un panorama crítico y urgente para los operativos de rescate.
Inicialmente, los expertos pensaban que las inundaciones habían sido provocadas por un terremoto registrado en la región, con una magnitud de 4.4 según el Servicio Geológico de Estados Unidos. Sin embargo, posteriormente se determinó que el movimiento sísmico no fue la causa del colapso, sino más bien un efecto del deslizamiento glaciar.
El rescate de estas personas es parte de un esfuerzo mayor por parte de las autoridades nepalíes. En total, se han evacuado a otros 533 residentes de diferentes áreas afectadas por el desastre. La situación sigue siendo tensa, dado que la naturaleza impredecible y peligrosa de estos eventos geológicos puede generar nuevas amenazas en cualquier momento.
Este evento pone de relieve la vulnerabilidad de las infraestructuras en regiones montañosas frente a fenómenos climáticos extremos y la necesidad de sistemas de alerta y respuestas adecuadas para mitigar los impactos en la vida de las personas. Las acciones de rescate están en marcha, y las autoridades trabajan incansablemente para atender la emergencia.