Residencia de San Martín de los Andes deberá indemnizar a asistente geriátrica
Una residencia para adultos mayores en San Martín de los Andes fue condenada a pagar 11 millones de pesos a una trabajadora. Esta asistente geriátrica realizó turnos de 12 horas durante nueve meses sin recibir horas extras y fue despedida de manera indirecta.

Una residencia de ancianos ubicada en San Martín de los Andes deberá indemnizar a una asistente geriátrica con un monto superior a los 11 millones de pesos. Esto se dio a conocer tras una sentencia del Juzgado Civil, Comercial, Laboral y de Minería 2, dirigido por el juez Santiago Montórfano, quien validó el despido indirecto de la trabajadora debido a la falta de cumplimiento de las obligaciones laborales por parte de la empresa.
La asistente geriátrica había manifestado que cumplía una jornada de trabajo de 12 horas nocturnas, desde las 19 hasta las 7, de lunes a lunes, lo que totalizaba 60 horas semanales y 240 horas al mes. Esta situación contrasta con lo estipulado por el convenio colectivo de trabajo, que establece que la carga laboral no debe exceder las 8 horas diarias y las 44 horas semanales.
Antes de finalizar su vínculo laboral, la empleada había solicitado formalmente el pago de las horas extras, diferencias salariales y otros haberes pendientes, incluyendo salarios del mes de noviembre. La respuesta de la residencia fue rechazar las acusaciones, afirmando que la asistente trabajaba 8 horas diarias, algo que fue desmentido en el juicio através de testimonios de colegas que evidenciaron la extensión de sus jornadas laborales.
El juez Montórfano tuvo en cuenta los testimonios de testigos que trabajaban junto a la demandante en la residencia, respaldando así su relato sobre el horario real de trabajo. Además, la empresa no pudo presentar las planillas correspondientes, lo que resultó en una falta de evidencia a su favor. Esto llevó al magistrado a aceptar la versión de la asistente, considerando que cumplía efectivamente con turnos de 12 horas.
La resolución judicial incluyó varias indemnizaciones, correspondientes a antigüedad, falta de preaviso, y los meses no abonados, además de aguinaldo y vacaciones proporcionales. Este caso destaca la importancia del cumplimiento de las normativas laborales en la región y la necesidad de que las empresas mantengan registros adecuados de horarios para evitar situaciones similares en el futuro.
El fallo representa una señal para el sector de servicios en la Patagonia, donde las condiciones laborales han sido objeto de debate. Este caso podría incentivar a otros trabajadores a reclamar sus derechos, sobre todo en contextos donde las condiciones de trabajo son precarias. Se espera que la denuncia de la asistente marque un precedente en la protección de los derechos laborales de los trabajadores de salud y geriatría en la región.