Restricciones en centro de acopio de El Chaltén por contaminación del río Fitz Roy
La Justicia Federal restringió las actividades de un centro de acopio en El Chaltén, Santa Cruz, tras detectar contaminación en el río Fitz Roy. La medida prohíbe el ingreso de residuos peligrosos y limita el tratamiento de residuos inorgánicos por un periodo de 90 días.

La Justicia Federal de Río Grande impuso restricciones a un centro de acopio de residuos en El Chaltén, Santa Cruz, debido a presuntas contaminaciones que podrían afectar al río Fitz Roy, ubicado a pocos metros del predio. Esta decisión fue tomada tras la intervención del Ministerio Público Fiscal, que había realizado una inspección en el lugar donde se encontraron sustancias nocivas.
Como resultado de una medida cautelar solicitada por el fiscal de la jurisdicción, se prohíbe al Centro de Acopio de Residuos Reciclables Inorgánicos (CARRI) realizar actividades más allá de la selección y el acopio de residuos inorgánicos limpios y secos durante un plazo de 90 días. Sin embargo, las operaciones de tratamiento y almacenamiento no se suspenden completamente, aunque sí se establecieron límites.
La controversia se intensificó cuando el concejal opositor Ignacio Moreno Hueyo acusó a funcionarios municipales de enterrar residuos en el área, además de que el espacio no está habilitado para la disposición final de desechos, sino solo para su acopio y tratamiento. Esta denuncia sugiere una falta de control y transparencia en la gestión de residuos en una localidad que recibe un flujo significativo de turismo, lo que podría tener implicaciones ambientales y de salud pública.
La investigación se originó tras un allanamiento efectuado por la Prefectura Naval Argentina el 26 de mayo, donde se encontraron recipientes volcado que contenían aceites y grasas. El análisis posterior reveló la existencia de hidrocarburos en las muestras tomadas, lo que evidencia que los residuos peligrosos estaban en contacto con el suelo natural sin protección, aumentando el riesgo de filtraciones al río.
La jueza Mariel Borruto, a cargo de la causa, dictó también la prohibición de cualquier forma de disposición final de residuos en el lugar, incluyendo técnicas como el enterramiento, la quema o el abandono de desechos. Estos pasos son cruciales para evitar una posible crisis ambiental en la región, que ya enfrenta desafíos por la actividad turística y el manejo de recursos naturales.
El contexto de la situación se agrava considerando la importancia del río Fitz Roy, no solo como fuente de agua, sino también como atractivo turístico. La protección de su ecosistema tiene repercusiones en la comunidad local y su economía. Las medidas implementadas son un esfuerzo por parte de las autoridades para salvaguardar el entorno natural y asegurar el bienestar de sus habitantes.
Las restricciones impuestas en el centro de acopio serán monitoreadas y se espera una evaluación continua para garantizar que no se repitan incidentes que puedan comprometer aún más la calidad del entorno, en un lugar reconocido mundialmente por su belleza paisajística y biodiversidad.