Riesgos de beber agua de botellas olvidadas en autos expuestos al calor
La ingesta de agua de botellas que han permanecido en vehículos a altas temperaturas puede derivar en problemas de salud por contaminación bacteriana y química.

Especialistas en salud pública advierten sobre los riesgos sanitarios derivados de beber agua de botellas que han estado expuestas al calor en automóviles. Esta práctica, aunque común, puede propiciar el crecimiento de bacterias y la migración de compuestos químicos del plástico al agua. Los análisis de temperaturas dentro de vehículos estacionados muestran que pueden superar los 50°C, creando condiciones ideales para la multiplicación de microorganismos nocivos.
Los peligros son mayores cuando las botellas han sido abiertas previamente, lo que permite que microorganismos ingresen al líquido desde la boca. La contaminación puede incluir bacterias como *Escherichia coli* y *Staphylococcus aureus*, según advirtieron informantes del *Centers for Disease Control and Prevention* (CDC). La ingesta de este agua puede desencadenar problemas gastrointestinales e infecciones serias, especialmente en individuos con un sistema inmunitario comprometido.
A su vez, el calor extremo puede favorecer la migración de sustancias químicas presentes en el plástico, como el bisfenol A (BPA) y los ftalatos, hacia el agua. La *Food and Drug Administration* (FDA) indicó que, aunque bajo condiciones normales este riesgo es mínimo, la exposición repetida a altas temperaturas puede aumentar la preocupación por los efectos adversos a largo plazo en la salud, incluyendo alteraciones hormonales.
Para mitigar estos riesgos, especialistas sugieren evitar consumir agua de botellas que han estado a la intemperie, especialmente si presentan deformidades, cambios de color o un olor inusual. Dada la diversidad de climas en la Patagonia argentina, donde los días de calor pueden ser intensos, estas advertencias se hacen aún más relevantes para los habitantes y visitantes de la región.
La prevalencia de esta práctica en el contexto argentino resalta la necesidad de concientización acerca de la correcta manipulación y almacenamiento del agua potable, sobre todo en viajes largos o al aire libre. La educación sobre los riesgos asociados puede ser clave para evitar problemas de salud por consumo de agua contaminada.