Río Negro avanza en el traspaso de gestión de rutas nacionales
El plenario de comisiones de la Legislatura de Río Negro aprobó un acuerdo para el traspaso de las rutas 22 y 151 al control provincial. Esta iniciativa, respaldada por la mayoría de los bloques, abrirá la puerta a importantes obras de mantenimiento y mejora de infraestructura vial.

La Legislatura de Río Negro está avanzando en la aprobación de un convenio con el gobierno nacional que permitirá el traspaso de la gestión, administración y mantenimiento de las rutas nacionales 22 y 151 a la provincia. Esta decisión fue respaldada mayoritariamente en el plenario de comisiones y se discutirá en la sesión convocada para mañana.
El proyecto, presentado por el Poder Ejecutivo, obtuvo el apoyo de varios bloques, incluidos los del oficialismo, la Unión Cívica Radical y otros espacios políticos. En la reunión, los ministros Alejandro Echarren y Gabriel Sánchez presentaron detalles técnicos del convenio, que prevé una intervención provincial durante un periodo de 20 años sobre más de 300 de los 520 kilómetros que componen estas rutas.
El ministro Echarren destacó que se priorizarán las reparaciones en la rotonda de Choele Choel y un tramo de la ruta 151, donde existen contratos abiertos por parte del gobierno nacional. Además, hizo hincapié en la importancia de continuar reclamando la correcta distribución del impuesto a los combustibles que debería destinarse al mantenimiento de estas rutas.
Para llevar a cabo las obras más urgentes, la provincia está gestionando un crédito de hasta 60 millones de dólares del Banco Fonplata, que facilitará la ejecución de reparaciones en ambos tramos. Asimismo, se propone declarar la emergencia en estas rutas, lo cual facilitará el inicio de obras esenciales para garantizar la seguridad de los usuarios.
Este traspaso es significativo para la provincia, dado que las rutas nacionales han sido un reto en términos de mantenimiento e inversión. Con esta medida, se busca mejorar la infraestructura vial en Río Negro, fundamental para la conectividad y el desarrollo regional, en un contexto donde el estado de las rutas impacta directamente en la economía y la vida cotidiana de los habitantes.