Río Negro avanza en la cancelación del bono Castello y deuda pendiente hasta 2028
Río Negro ha saldado 15 vencimientos del bono Castello, que permitió financiar numerosas obras. Aún restan tres pagos hasta 2028, que suman un total de 114 millones de dólares.

La provincia de Río Negro ha realizado un nuevo pago correspondiente al bono Castello, un instrumento financiero emitido en 2017 por un total de 300 millones de dólares para financiar obras de infraestructura. Desde el inicio del plan de pago en 2018, la provincia ha cumplido con 15 cuotas, alcanzando un total de 351 millones de dólares abonados. De esos pagos, los primeros nueve correspondieron a intereses, mientras que en las últimas seis se incluyeron cuotas de capital.
El gobernador Alberto Weretilneck destacó en su reciente anuncio que la deuda se ha manejado de manera responsable, lo que ha permitido llevar a cabo el mayor plan de obras públicas en la provincia. Aunque las cifras presentadas se centraron en su gestión más reciente, indicó que desde su asunción se han pagado 213 millones de dólares, quedando pendiente poco más de 100 millones que se abonarán en las cuotas restantes.
Las obligaciones por el bono Castello seguirán hasta marzo de 2028, con tres vencimientos que suman un total de 114 millones de dólares. Esta extensión se debió a una reestructuración del acuerdo en 2021, cuando la provincia renegoció sus obligaciones después de no poder cumplir con los pagos durante la pandemia de 2020. Inicialmente, se habían fijado vencimientos hasta 2025, pero la situación económica llevó a una reprogramación.
El impacto del bono Castello ha sido significativo en el desarrollo de infraestructura en Río Negro, contribuyendo a la construcción de importantes proyectos como el Gasoducto de Línea Sur y muchas otras obras esenciales para el desarrollo regional. La gestión del bono ha implicado un cambio notable en la relación entre la deuda y los ingresos de la provincia, que ha reducido del 71% al 14% en menos de tres años, según afirmó el gobernador.
El proceso de amortización se ha dado en un contexto económico difícil, lo que llevó a implementar medidas para mantener el flujo de capital disponible para diferentes obras públicas. A través de los pagos realizados, el gobierno provincial ha logrado cancelar más del 75% de las obligaciones, indicando un avance significativo hacia la normalización de la situación financiera de Río Negro. Los próximos pasos implicarán cumplir con los retrasos restantes para lograr una estabilidad financiera a largo plazo.
En resumen, la gestión del bono Castello y su pago progresivo reflejan una estrategia más amplia del gobierno provincial para la recuperación económica y el desarrollo de la infraestructura necesaria para el crecimiento de Río Negro en los próximos años.