Río Negro avanza en la recuperación de basurales del Alto Valle con el Girsu
La provincia de Río Negro implementará un ambicioso proyecto de recuperación de basurales a cielo abierto en el Alto Valle, abarcando seis municipios. El objetivo es restaurar más de 60 hectáreas, mejorar la calidad ambiental y reducir en un 70% los residuos generados.

El gobierno de Río Negro está desarrollando un plan sostenible para la recuperación de basurales a cielo abierto en el Alto Valle. Este proyecto, enmarcado en la Gestión Integral de Residuos Sólidos Urbanos (Girsu), contempla la restauración de más de 60 hectáreas en seis localidades: Cipolletti, Allen, Fernández Oro, Cinco Saltos, Campo Grande y Contralmirante Cordero. Se prevé que la primera licitación para la intervención se realice a fin de año.
Cada uno de los basurales presenta características distintas. En Cipolletti, se estima recuperar casi la totalidad de un área de 21,27 hectáreas. Fernández Oro tiene un objetivo similar con cinco hectáreas bien delimitadas. Por su parte, en Allen, el 32% de un basural de 28,37 hectáreas será restaurado. En Cinco Saltos, el proyecto abarca el 28% de un área de 32,65 hectáreas, mientras que en Campo Grande, se estiman 16 hectáreas, aunque la dispersión de residuos puede ampliar la superficie a recuperar. Por último, en Contralmirante Cordero se prevén seis hectáreas de intervención, considerando también puntos de acumulación menores.
El objetivo del Girsu no solo es la recuperación de estos espacios, sino también minimizar el impacto ambiental generado por los basurales. Se busca mejorar la calidad del agua en las zonas aledañas y disminuir al menos un 70% la cantidad de residuos que se dispone de forma final, lo que equivaldrá a unas 58.800 toneladas menos cada año de un total de 84.000 toneladas generadas por los seis municipios. Además, se espera reducir la población de aves carroñeras y mitigar la emisión de gases de efecto invernadero, estimando una disminución de 35.000 toneladas por año.
Este esfuerzo se alinea con la creciente conciencia ambiental en la región, donde la correcta gestión de residuos se ha vuelto una prioridad. Las comunidades afectados, especialmente en un contexto que busca un desarrollo sostenible, están atentas a los avances de este proyecto.