Río Negro busca fortalecer la protección de menores ante el grooming y sextorsión
La Legislatura de Río Negro presentó un proyecto para modificar la Ley 4986, que busca adaptarse a las nuevas modalidades de grooming, sextorsión e inteligencia artificial. Esta reforma incluye herramientas para identificar y prevenir estas amenazas digitales que afectan a menores.
Un nuevo proyecto legislativo en Río Negro propone actualizar la Ley 4986, vigente desde 2014, con el objetivo de abordar de manera efectiva el grooming y otras formas de violencia sexual digital, como la sextorsión y el uso de inteligencia artificial. Esta iniciativa busca incorporar herramientas que respondan a los avances tecnológicos que han emergido en los últimos años, reformulando las estrategias de prevención y asistencia requeridas ante estas problemáticas.
El proyecto subraya que el grooming ya no se limita a la interacción inicial entre adultos y menores a través de plataformas digitales. Advierte sobre el desarrollo de dinámicas complejas que incluyen manipulación, coerción y amenazas. Se plantea que a partir de estas interacciones perjudiciales pueden surgir situaciones en las que el agresor demande imágenes o contenidos íntimos bajo amenaza de difundir material comprometido, ejemplificando así la escalofriante modalidad de sextorsión.
Uno de los principales enfoques de la propuesta está en la utilización de tecnologías de inteligencia artificial, que pueden ser empleadas para crear o modificar contenidos de manera realista, facilitando el engaño y la manipulación de identidades. En este contexto, se señala que una fotografía, aunque originalmente inocente, podría ser alterada para generar representaciones sexualizadas, incrementando el riesgo para los menores involucrados.
Los impulsores del proyecto hacen hincapié en que el daño emocional y psicológico no se ve mitigado si el material fue producido artificialmente. Asimismo, se plantea la problemática de la permanencia en la red de estos contenidos, que pueden ser almacenados y difundidos, afectando la vida de los menores involucrados de manera prolongada.
El proyecto busca también incluir mecanismos de identificación de situaciones donde niños y adolescentes sean manipulados o coaccionados para transmitir contenido sexual, incluso sin la necesidad de contacto físico con el agresor. Esto representa un avance significativo en la legislación, considerando que muchos de los delitos analizados históricamente han implicado la ausencia de encuentro físico entre víctima y perpetrador.
Por último, el proyecto se fundamenta en antecedentes judiciales recientes, incluyendo un caso resuelto en abril de 2026 por el Tribunal en lo Criminal Nº 4 de Morón, que trató sobre el grooming y la violencia digital, resaltando así la urgencia y relevancia de actualizar las herramientas legales en esta guerra contra el abuso infantil en el entorno digital.