Río Negro necesita 10.000 hectáreas para garantizar suministros ganaderos
Río Negro presenta un déficit anual de 100.000 toneladas de maíz, afectando su autoabastecimiento ganadero. El gobierno provincial destaca la necesidad de sumar 10.000 hectáreas para mitigar esta situación y evitar la fuga de divisas.

En el marco de la 37° Exposición Rural de General Conesa y la 14° Exposición Nacional Patagónica de Hereford, el ministro de Producción y Desarrollo Económico de Río Negro, Carlos Banacloy, destacó el creciente auge de la ganadería y agricultura en la provincia. Sin embargo, también subrayó un problema crítico: un déficit de 100.000 toneladas de maíz por año que tiene un impacto directo en la producción ganadera, poniendo en riesgo la autosuficiencia alimentaria del sector.
Banacloy enfatizó que, para abordar esta problemática, es fundamental aumentar la superficie productiva en 10.000 hectáreas. Este aumento no solo facilitaría el autoabastecimiento de maíz, sino que también contribuiría a frenar la fuga de divisas, estimada en aproximadamente 20 millones de dólares anuales, que actualmente se destinan a la compra de alimentos desde otras provincias.
Durante su exposición, el funcionario destacó los cambios positivos que está experimentando la actividad rural en Río Negro. Comentó que las exposiciones destacan la importancia de la genética en la producción, así como el impulso de prácticas agrícolas y riego, lo que ha facilitado que la provincia tome un rol protagónico en la producción ganadera patagónica. Este cambio de paradigma es un indicativo del crecimiento del sector, que históricamente se ha visto influenciado por regiones vecinas como Chubut.
A pesar del crecimiento en la producción de maíz —que ha incrementado un 150% en los últimos años, alcanzando unas 250.000 toneladas anuales—, la provincia todavía depende de insumos externos para completar la alimentación de su ganado. Banacloy subrayó que la actual situación genera una paradoja, ya que mientras Río Negro aumenta su producción, enfrenta restricciones para la incorporación de ganado y genética de otras regiones, lo que a su vez lleva a que parte de su propia producción se traslade hacia el norte del país.
Banacloy también enfatizó la necesidad de mover la barrera sanitaria hacia el norte, lo que no solo permitiría un intercambio más fluido con otras regiones, sino que potenciaría la capacidad productiva de Río Negro. En definitiva, el objetivo es transformar el potencial ganadero de la provincia en una realidad sostenible y rentable para los productores locales.
Con estos pasos, Río Negro busca reforzar su posición en el sector agropecuario patagónico y garantizar un abastecimiento eficiente que beneficie tanto a su economía como a su comunidad ganadera.