Robo en jardín de infantes de Comodoro: daños y dudas sobre alarma
El Jardín de Infantes N° 428 de Comodoro Rivadavia sufrió un robo que dejó daños visibles y faltantes de pertenencias. La alarma del establecimiento no funcionó como se esperaba, generando dudas sobre su operatividad.

El Jardín de Infantes N° 428, ubicado en el barrio La Loma de Comodoro Rivadavia, fue víctima de un robo que se llevó a cabo durante la noche, siendo descubierto en la mañana del miércoles. El incidente ocurrió cuando el personal y los alumnos llegaron al establecimiento, y es ahora objeto de investigación por parte de las autoridades locales.
La secretaria del jardín, Gabriela García, relató que un miembro del personal auxiliar notó una ventana abierta al ingresar, pero inicialmente no le prestaron atención, asumiendo que el viento podría haberla movido. Sin embargo, la situación cambió cuando las docentes notaron vidrios rotos y desorden en dos de las salas, lo que llevó a la confirmación de que se había producido un ilícito.
El primer vistazo a las salas afectadas reveló daños considerables, incluyendo un armario completamente destrozado y el desorden de otros muebles, como si se estuvieran buscando objetos de valor. Además, las docentes comenzaron a notar la falta de diversas pertenencias personales, aunque aún no se ha logrado determinar con exactitud qué fue robado.
Un aspecto inquietante del robo es la aparente inoperatividad de la alarma del jardín. A pesar de que el sistema de seguridad estaba activo cuando el personal ingresó, García mencionó que no sonó durante el ingreso de los delincuentes, lo que deja abiertas varias preguntas respecto a su funcionamiento. Esta situación ha creado incertidumbre entre el personal sobre la efectividad de las medidas de seguridad del establecimiento.
Por otro lado, también se encontró un caño de agua roto en el patio, lo que ha comenzado a generar problemas de pérdida en esa área del jardín. Se presume que los intrusos ingresaron por el paredón y, al hacerlo, dañaron la cañería. Luego, habrían roto los vidrios de las ventanas cerradas de dos salas para acceder al interior.
Curiosamente, a pesar de que en el lugar había computadoras de escritorio y otros objetos que podrían haber sido robados, estos permanecieron intactos. Esto plantea dudas sobre las intenciones de los intrusos y el objetivo detrás del robo, dado que no se llevaron elementos que podrían haber sido de mayor valor.
El caso está siendo investigado por las autoridades competentes, quienes se encuentran realizando peritajes en el lugar para esclarecer los hechos y determinar cómo ocurrió el robo, así como identificar a los responsables del mismo.