Rodrigo Paz aclara vínculo con Fernando Cerimedo tras su arresto en Bolivia
El presidente boliviano Rodrigo Paz se pronunció sobre el arresto de Fernando Cerimedo, desvinculándolo de su gobierno. Aunque admitió su trabajo en la campaña, aseguró que no hubo un contrato formal entre ellos.

El presidente de Bolivia, Rodrigo Paz, hizo declaraciones sobre Fernando Cerimedo, un exasesor argentino detenido e imputado por un supuesto intento de femicidio. En un video publicado en sus redes sociales, Paz negó que su gestión tuviera una relación laboral formal con Cerimedo, a pesar de reconocer que este trabajó en su campaña electoral y en los primeros meses de su administración.
Paz intentó aclarar la confusión surgida en los últimos días respecto a la vinculación entre su gobierno y Cerimedo. Su defensa surgió en un contexto de creciente presión mediática y política, donde las críticas a su gestión se intensificaron tras el escándalo que involucra al exasesor argentino. El presidente reafirmó que, aunque Cerimedo desempeñó un rol estratégico en la campaña que lo llevó al balotaje, no existía un vínculo laboral sostenido, ya que nunca se formalizó un contrato.
Las discrepancias comenzaron a acentuarse después de que el vicepresidente Edman Lara calificara a Cerimedo como "asesor personal" del presidente, lo que generó incertidumbre sobre la relación entre ambos. Lara exigió una esclarecimiento urgente del caso, al tiempo que respaldó la intervención de la policía boliviana para arrestar a Cerimedo cuando intentaba abandonar el país. La falta de una comunicación unificada entre la presidencia y la vicepresidencia respecto a este tema ha acentuado la crisis de confianza en el gobierno.
A pesar de las acusaciones en su contra, Rodrigo Paz defiende la transparencia en los procesos de investigación y busca distanciarse de la situación que enfrenta Cerimedo. Al mismo tiempo, expresó su preocupación de que el vínculo entre su administración y el exasesor pueda ser utilizado políticamente en su contra en un contexto de crisis económica en Bolivia. Este tipo de incertidumbre podría representar un desafío significativo en la capacidad del gobierno de Paz para manejar su imagen y la gobernabilidad en medio de un entorno económico complicado, donde la sorpresa de estos eventos puede generar un mayor desgaste.
El presidente dejó claro que Cerimedo no tenía autorización para actuar o comunicarse en nombre del gobierno. Aseveró que las acciones del exasesor no deben afectar la convivencia política en Bolivia ni la estabilidad de su administración, reafirmando su compromiso hacia una gestión democrática y transparente.
Con la situación de Cerimedo generando tensiones en la política boliviana y el contexto de crisis económica, se espera que el gobierno reaccione con actuaciones claras que puedan contrarrestar las dudas y reforzar la seguridad en la gestión pública. En esta línea, la resolución del caso no solo se limita al ámbito personal de Cerimedo, sino que también impacta en la percepción general sobre la conducencia del gobierno de Paz.