Rodrigo Paz de Bolivia destaca importancia del puerto de Chancay tras reunión con Fujimori
Durante su visita a Lima para la asunción de Keiko Fujimori, el presidente boliviano Rodrigo Paz enfatizó la importancia del puerto de Chancay en su agenda bilateral. Propuso tres ejes de cooperación, incluido el desarrollo de infraestructura y la lucha contra el crimen organizado.

El presidente boliviano Rodrigo Paz Pereira llegó a Lima para asistir a la toma de mando de Keiko Fujimori, quien inicia su mandato para el periodo 2026-2031. Durante su visita, Paz planteó una agenda bilateral centrada en tres ejes clave que buscan fortalecer las relaciones entre Bolivia y Perú, además de abordar diversas cuestiones comerciales.
Uno de los puntos más destacados de la agenda es la reactivación y fortalecimiento de la colaboración en torno al puerto de Ilo, en el sur de Perú, que actúa como un puente para el comercio boliviano con el océano Pacífico. Este puerto es vital para Bolivia, que históricamente ha dependido de puertos chilenos para sus exportaciones. La intención es potenciar su uso, aumentando así el acceso hacia mercados internacionales.
Otra de las propuestas de Paz incluye la discusión sobre la agenda Guaqui-Puno, un proyecto de conexión ferroviaria que uniría el altiplano boliviano con la región sur de Perú. Esta iniciativa no solo facilitaría el flujo logístico de mercancías, sino que también impulsaría el turismo y la integración regional, un aspecto fundamental para el desarrollo económico de ambos países.
Sin embargo, uno de los ejes más ambiciosos de la agenda boliviana es el interés en el puerto de Chancay, inaugurado recientemente y operado por la empresa china Cosco Shipping. Este moderno puerto no solo ofrece una ruta directa a Asia en apenas 23 días, sino que además permitiría conectar Brasil con Perú a través de la región de Pando, en Bolivia, consolidando un corredor estratégico en Sudamérica.
Paz también enfatizó la necesidad de una cooperación robusta para combatir el crimen organizado y el contrabando a lo largo de la frontera. Considera que esta colaboración es esencial para garantizar la seguridad en ambas naciones, un factor crucial dado el contexto actual de desafíos regionales en materia de criminalidad.
Finalmente, el presidente boliviano concluyó su pronunciamiento señalando que la evaluación del nuevo gobierno peruano deberá basarse en sus resultados, más allá de su orientación ideológica. En un momento que los sistemas democráticos de la región enfrentan desafíos, Paz instó a trabajar en conjunto para proteger las instituciones y toques democráticos, independientemente de las diferencias políticas.
El desarrollo de esta nueva relación bilateral promete transformar la dinámica comercial y política entre ambos países, con un enfoque particular en la infraestructura y la cooperación regional. Las acciones que se tomen en los próximos meses serán clave para definir el impacto de estos acuerdos en la economía de la región y en las relaciones intra sudamericanas.