Rosario Central celebró la Supercopa con burlas a Estudiantes y tensiones con Newell's
Tras consagrarse campeón de la Supercopa Internacional, Rosario Central celebró en las calles de Rosario, pero también se vivieron momentos de tensión y burlas hacia Estudiantes y su presidente, Juan Sebastián Verón. Los festejos incluyeron provocaciones y enfrentamientos con hinchas de Newell's que llevaron a la intervención policial.

La victoria de Rosario Central en la Supercopa Internacional, tras vencer a Estudiantes de La Plata, desató una celebración masiva en las calles de Rosario. Luego del triunfo 3-1, los jugadores del equipo, liderados por el director técnico Jorge Almirón, realizaron un recorrido en micro descapotable que culminó en el Monumento Nacional a la Bandera, donde miles de hinchas los esperaban para festejar el título obtenido en Santiago del Estero.
Durante la celebración, se produjeron episodios de tensión, especialmente hacia Estudiantes y su presidente Juan Sebastián Verón. Entre los jugadores, Gastón Ávila fue quien atrajo la atención al portar una remera con la bandera británica y el rostro de Verón, un gesto que evidenció el clima de burla hacia el equipo rival. La provocación no se detuvo ahí, ya que otros jugadores exhibieron un ataúd de cartón rojo, personalizado con el nombre y la imagen de Verón, llevando inscripciones como “QEPD” y “porteño llorón”.
El recorrido también estuvo marcado por cánticos despectivos hacia Estudiantes, coincidiendo con la anterior tensión entre ambos equipos, alimentada por situaciones que arrastraban desde el año anterior. En ese contexto, se produjeron enfrentamientos entre hinchas de Rosario Central y Newell's, lo que requirió la intervención de las fuerzas policiales, quienes debieron utilizar postas de goma para dispersar a los grupos en conflicto.
La situación se tornó complicada en las inmediaciones del estadio Marcelo Bielsa, donde los aficionados mostraron su animosidad. Los incidentes mostraron la fragilidad de la convivencia entre las hinchadas, ya que la rivalidad histórica entre Central y Newell's se reavivó en medio de la celebración. En el aeropuerto, los futbolistas de Central fueron recibidos con cánticos que evidenciaron su bronca por episodios pasados.
A pesar de la tensión, las celebraciones continuaron en otros puntos de Rosario. Ángel Di María, quien se destacó al marcar dos goles en la final, fue uno de los protagonistas principales del festejo. A medida que avanzaba la celebración, los jugadores se mostraron enfocados en disfrutar el triunfo, pero las controversias no dejaron de rodearlos, especialmente en su relación con los rivales de Estudiantes.
El ambiente ya cargado entre los clubes, junto a la reciente actuación de Verón en la final, dilatan la posibilidad de consecuencias deportivas que podrían surgir a raíz de estos incidentes. La AFA investiga el comportamiento del presidente de Estudiantes durante el encuentro, lo que podría derivar en sanciones para el club platense. En este marco, Rosario Central celebra su nuevo logro, aunque las tensiones en la rivalidad regional permanecen latentes.