Santa Cruz, Bolivia, proyecta una cárcel de máxima seguridad inspirada en Bukele
El gobernador de Santa Cruz, Juan Pablo Velasco, ha propuesto construir una cárcel de máxima seguridad, denominada "La Tumba", inspirada en el modelo de Nayib Bukele. Este proyecto tiene como objetivo aislar a delincuentes peligrosos y evitar que controlen organizaciones criminales desde prisión.

El gobernador del departamento boliviano de Santa Cruz, Juan Pablo Velasco, anunció su intención de construir una cárcel de máxima seguridad basada en el modelo penitenciario del presidente salvadoreño Nayib Bukele. La instalación, que llevará por nombre "La Tumba", se propone como una estrategia para recluir a delincuentes peligrosos y evitar que operen desde el interior del sistema penitenciario. Velasco ha declarado que el objetivo es terminar con las estructuras del crimen organizado que han contaminado el funcionamiento de las cárceles, buscando un enfoque más estricto para la reclusión de los delincuentes.
La nueva cárcel estará ubicada en una zona aislada del Chaco, lejos de los núcleos urbanos, y contará con un sistema de vigilancia permanente. Las comunicaciones exteriores estarán rigurosamente controladas, permitiendo únicamente videollamadas. Este modelo intenta crear un régimen de máxima seguridad donde los derechos de los internos se respeten, pero los "privilegios criminales" sean eliminados, según las expresiones del gobernador.
Actualmente, Santa Cruz cuenta con varias cárceles, siendo Palmasola la más conocida y problemática, con graves problemas de hacinamiento y conflictos internos. En este contexto, la propuesta de La Tumba se presenta como una solución para aislar a los reclusos más peligrosos del resto de la población penitenciaria, abordando de esta manera el alto nivel de criminalidad en el sistema penitenciario boliviano, donde más de 33.000 internos viven en condiciones de hacinamiento del 109%.
La iniciativa de Velasco sigue la línea del Centro de Confinamiento del Terrorismo (CEcot) en El Salvador, un establecimiento de 40,000 plazas construido en tiempo récord que ha sido central en la política de seguridad de Nayib Bukele desde su apertura en 2023. Esta tendencia de crear instituciones penitenciarias de alta seguridad refleja un cambio en la manera de abordar el crimen organizado en la región, donde varios países evalúan la implementación de sistemas similares.
La propuesta de Velasco se presenta en un contexto político marcado por su vinculación con el sector opositor en Bolivia, lo que también suma una dimensión estratégica a este proyecto, buscando captar apoyo social ante la creciente preocupación por la inseguridad y criminalidad en el país.
Por último, la construcción de La Tumba aún depende de la obtención de los recursos necesarios, lo que podría demorar su implementación. Sin embargo, su anuncio ha generado expectativas sobre un posible cambio en el enfoque de cómo se manejan las cárceles en Bolivia, especialmente en lo que respecta a la reclusión de delincuentes de alta peligrosidad, en un país donde el sistema penitenciario enfrenta serios desafíos operativos y humanitarios.