Santamarina desciende tras derrota ante Costa Brava y llanto de sus jugadores
El equipo de fútbol Santamarina de Tandil consumó su descenso al perder 3-1 ante Costa Brava, un resultado decisivo en la octava fecha de la Reválida. La campaña estuvo marcada por problemas institucionales y económicos que afectaron profundamente al club durante toda la temporada.

El club Santamarina de Tandil sufrió el impacto del descenso tras perder 3-1 frente a Costa Brava en el Estadio General San Martín. Este resultado, correspondiente a la octava fecha de la Reválida del Federal A, significó la culminación de una temporada marcada por diversas adversidades tanto deportivas como administrativas. Santamarina necesitaba urgentemente una victoria para mantener sus aspiraciones de permanencia, pero no logró sostener el liderazgo tras un gol inicial de Diego Sosa desde el punto penal en el segundo tiempo.
La reacción de Costa Brava fue contundente, logrando revertir el marcador con goles de Ramón Lentini, Jerónimo Gutiérrez y Agustín López. Al culminar el partido, los jugadores de Santamarina quedaron devastados en el campo, con muchos de ellos llorando la pérdida de la categoría. En un gesto emotivo, los futbolistas se acercaron a los hinchas y les regalaron sus camisetas, reconociendo su lealtad durante toda la temporada.
Este descenso se suma a una larga historia de crisis para el club. La temporada estuvo plagada de inestabilidad, con cuatro cambios de entrenador en un semestre. Duilio Botella, quien había salvado al equipo en la temporada anterior, dejó su cargo en abril, seguido por Luis Murúa y Matías Tatángelo, este último renunció tras sugerir problemas internos en el club. Finalmente, Nicolás Serantes asumió en un contexto crítico y fue quien dirigió al equipo en las instancias de la Reválida.
La situación económica también fue un factor determinante en el desempeño del equipo. Santamarina enfrenta una deuda superior a los 160 millones de pesos y arrastra atrasos salariales desde 2026, afectando no solo a los jugadores, sino también a empleados y personal de apoyo. Todo esto generó un ambiente difícil de sobrellevar dentro del club, repercutiendo en la moral del plantel durante la competencia.
A lo largo de su historia, Santamarina ha enfrentado diversas crisis. En los años noventa, perdió importantes activos y sufrieron una grave situación financiera relacionada con una rifa cuyos premios no se pagaron. Esta etapa crítica obligó al club a cambiar su nombre temporalmente hasta recuperar su identidad en años posteriores.
De este modo, Santamarina deberá afrontar un nuevo capítulo en el Torneo Amateur Regional, donde buscará reencontrarse con la estabilidad y recuperar la confianza del hincha tras un año tan complicado.