Santilli solicita la renuncia de Villarruel por sus críticas a Milei
Diego Santilli, jefe de Gabinete, reclamó la renuncia de la vicepresidenta Victoria Villarruel luego de sus comentarios críticos hacia el presidente Javier Milei. Villarruel expresó preocupación por el estado mental del presidente y cuestionó sus afirmaciones en redes sociales, lo que ha generado una tensión política dentro del Gobierno.

El actual jefe de Gabinete, Diego Santilli, ha exigido la renuncia de la vicepresidenta Victoria Villarruel, a raíz de los comentarios que ella emitió en relación al presidente Javier Milei. En declaraciones radiales, Santilli manifestó que si Villarruel no se siente alineada con la gestión del presidente, debería "dar un paso al costado" y desarrollar su propio proyecto político.
Las tensiones surgieron después de que Villarruel criticara nuevamente a Milei, expresando en un mensaje a través de la red social X su "genuina preocupación" por el estado mental del presidente. La vicepresidenta acusó a Milei de replicar "insensateces e inventos" tanto en Argentina como en el exterior, lo que a su vez derivó en un intercambio de descalificaciones. Además, se refirió despectivamente a la diputada mileísta Lilia Lemoine, insinuando que sus afirmaciones eran carentes de fundamento.
La relación entre los integrantes del oficialismo, que en algún momento parecía consolidarse tras la elección de Milei, ha comenzado a mostrar fisuras significativas. La crítica abierta de Villarruel ha llevado a cuestionamientos sobre la coherencia de la administración y ha puesto en riesgo no solo la estabilidad interna del gobierno, sino también su imagen pública.
Desde su asunción, Milei ha enfrentado desafíos tanto en su liderazgo como en la unificación de su coalición de gobierno. Sin embargo, la situación actual podría dificultar aún más su capacidad para implementar las políticas necesarias en un contexto económico complejo, donde la inflación y las tensiones sociales marcan la agenda del día a día.
A medida que la política argentina sigue su curso, la reacción de Villarruel y la consiguiente exigencia de Santilli podrían verse reflejadas en la próxima estrategia electoral. Es probable que estas rivalidades internas influyan en la percepción pública hacia el gobierno y en su habilidad para consolidarse en futuras elecciones.
Las próximas semanas definirán si Villarruel optará por renunciar o si habrá un intento de reconciliación dentro de la coalición. La presión política, junto con las preocupaciones sobre la gobernabilidad y la eficacia del propio presidente, elevarán sin dudas la temperatura en el ámbito político argentino.