Se actualizan los procedimientos del Régimen Penal Tributario en Argentina
El organismo recaudador implementó cambios en el Régimen Penal Tributario bajo la Ley de Inocencia Fiscal II. Las nuevas reglas establecen plazos y condiciones específicas para que los contribuyentes regularicen sus deudas y eviten denuncias penales.

El 30 de septiembre de 2026, se publicó en el Boletín Oficial la Disposición 125/2026, que modifica los procedimientos del Régimen Penal Tributario en el marco de la Ley de Inocencia Fiscal II. Esta nueva normativa busca ofrecer un marco más claro y accesible para los contribuyentes que deseen evitar una denuncia penal por delitos tributarios. Los cambios entran en vigor inmediatamente, implicando una actualización importante en la gestión de las deudas fiscales.
Una de las principales modificaciones permite que los contribuyentes puedan evitar una denuncia penal al regularizar su situación tributaria y así extinguir una causa que ya se encuentre iniciada. Para acceder a este beneficio, deben cumplir con tres condiciones: aceptar la totalidad del ajuste, cancelar completamente la deuda pendiente y no haber hecho uso previo de esta disposición. La Ley 27.799, que rige esta regulación, proporciona un camino más favorable a los contribuyentes que actúan antes de la denuncia formal por parte de la Administración General de Ingresos Públicos (ARCA).
El procedimiento contempla también los delitos relacionados con evasión simple y agravada, entre otros. La normativa establece que, una vez que el contribuyente recibe una notificación a través de su Domicilio Fiscal Electrónico, tiene un plazo de 20 días hábiles para acogerse al beneficio. Sin embargo, si decide declinar esta opción o no responde en el tiempo estipulado, ARCA procederá a formular la denuncia penal correspondiente.
Entre las deudas que se pueden regularizar se incluyen las impositivas y de seguridad social, así como aquellas referidas a beneficios fiscales indebidamente obtenidos. Esta inicitiva busca no solo facilitar la regularización de deudas sino también reducir la carga del sistema judicial en relación con el control y denuncia de delitos tributarios.
Si el contribuyente no logra regularizar su situación en el plazo estipulado, todavía existe una posibilidad de salvaguarda, aunque con mayores costos. Al iniciarse la acción penal, para extinguir la causa se deberá aceptar y cancelar la deuda más un cargo adicional. Este enfoque demuestra una clara intención del gobierno por promover un régimen más conciliador, que incentive la regularización de deudas fiscales en lugar de optar por la persecución penal directa.
La aplicación de esta disposición es fundamental en un contexto donde la recaudación fiscal es clave para el sostenimiento de la economía nacional. Con medidas como estas, se espera que más contribuyentes opten por formalizar su situación, lo que también podría contribuir a una mayor transparencia en las finanzas públicas y en la relación entre el Estado y los ciudadanos.
De esta forma, la actualización de los procedimientos del Régimen Penal Tributario puede tener un impacto significativo en el comportamiento de los contribuyentes, promoviendo la regularización y garantizando que las acciones que lleve a cabo la ARCA se mantengan dentro de un marco legal justo y accesible.