Se agrava la situación familiar tras el cambio de cerraduras en casa de Juana Morales
Un año después de la desaparición de Juana Inés Morales, su familia enfrenta nuevos problemas al hallar cambiadas las cerraduras de su hogar en Comodoro Rivadavia. Aldana Botha denunció el faltante de pertenencias y el desconocimiento sobre el paradero de su abuela de 90 años, que padece Alzheimer.

A poco de cumplirse un año de la desaparición de Juana Inés Morales, su familia se enfrenta a una situación alarmante en relación a su hogar. Aldana Botha, la hija de Juana, notificó a la policía que las cerraduras de la vivienda familiar, situada en el barrio Juan XXIII de Comodoro Rivadavia, habían sido reemplazadas. Además, observó la falta de electrodomésticos y otros objetos personales en el interior, lo que indiscutiblemente agrava la situación tras un largo periodo de incertidumbre sobre el paradero de su madre.
La denuncia fue presentada el 15 de octubre en la Seccional Cuarta, donde Botha, acompañada de su abogado, relató los acontecimientos ocurridos al intentar acceder a la propiedad en la calle Cayelli al 1000. A través de una ventana, la joven constató la ausencia de varios electrodomésticos y encontraron artículos en cajas y desordenados en el exterior de la vivienda. Esta situación se amplía también a la casa contigua, donde reside su abuela de 90 años, que padece Alzheimer y cuya ubicación es actualmente desconocida.
Lo que complica aún más la situación de la familia es una advertencia previa sobre un posible desalojo de la vivienda, acontecimiento anunciado por un tío que vive en Estados Unidos. De acuerdo a la denuncia, el hombre había informado a Aldana el 14 de septiembre sobre la inminente pérdida de la propiedad por cuestiones económicas. Este contexto añade una capa de tensión adicional a la ya complicada situación familiar, donde la desaparición de Juana sigue sin respuestas.
La denuncia presentada por Aldana fue comunicada a la Seccional Quinta, los cuales tienen jurisdicción sobre el hecho, y se dio intervención al área de Búsqueda de Personas para que se tomen las medidas respectivas. La inquietud por el destino de su abuela y el estado de la vivienda, ahora bajo control de otras personas, ha generado preocupación en la familia, aumentando la urgencia de respuestas a nivel judicial.
La desaparición de Juana Morales, reportada por última vez en la zona de Rocas Coloradas, continúa siendo un tema de discusión y preocupación tanto para sus allegados como para la comunidad en general. Al cumplirse un año de su desaparecimiento, la situación de la vivienda solo suma presión a la complicada búsqueda de respuestas sobre el paradero de la madre de Aldana. Las investigaciones continúan, y las autoridades tendrán que esclarecer las circunstancias que rodean el cambio de cerraduras y la ubicación de su abuela.