Se espera una intensa lluvia de estrellas Perseidas para el 12 de agosto
La lluvia de meteoros conocida como Perseidas tendrá su punto máximo la noche del 12 de agosto. Con condiciones climáticas favorables, será visible desde varios puntos del planeta, incluyendo partes de Argentina.

Agosto se presenta como un mes ideal para los amantes de la astronomía gracias a la llegada de la lluvia de meteoros Perseidas, considerada una de las más intensas y populares del año. Este evento se desarrollará entre el 17 de julio y el 24 de agosto, pero alcanzará su apogeo en la noche del 12 al 13 de agosto, ofreciendo la oportunidad de ver decenas de estrellas fugaces en el firmamento.
Un factor favorable para la observación es que ocurrirá durante la fase de Luna nueva, lo que proporcionará cielos oscuros que permitirán apreciar más claramente los destellos luminosos. Según estimaciones de la NASA, en óptimas condiciones, se podrá observar entre 25 y 50 meteoros por hora, que al entrar a velocidades de entre 50 y 59 kilómetros por segundo, brillan intensamente al desintegrarse a aproximadamente 100 kilómetros de altura.
En el Hemisferio Norte, el espectáculo será más pleno, abarcando regiones de América del Norte, Europa y partes de Asia. Sin embargo, en el Hemisferio Sur, incluida Argentina, la cantidad de meteoros visibles será considerablemente menor. Las zonas del norte y centro del país, como Salta, Jujuy, Córdoba, Mendoza y otras áreas de Cuyo, tendrán las mejores oportunidades de observación al orientar la vista hacia el horizonte norteño.
El momento más destacado para disfrutar de este fenómeno será entre las 3 y las 6 AM del jueves 13 de agosto, justo antes de que las primeras luces del amanecer comiencen a iluminar el cielo. Para una mejor experiencia de observación, se recomienda alejarse de las áreas urbanas con contaminación lumínica y encontrar lugares rurales o montañosos, donde la visibilidad del cielo sea óptima.
Las Perseidas se producen cuando la Tierra cruza la nube de partículas dejadas por el cometa Swift-Tuttle, descubierto en 1862. Al entrar en la atmósfera terrestre, estos fragmentos de roca y polvo se calientan y se desintegran, generando los característicos destellos que se conocen como estrellas fugaces. La constelación de Perseo es la fuente de estos meteoros, y no es necesario utilizar telescopios o binoculares para la observación; con el ojo desnudo es suficiente para disfrutar del espectáculo nocturno.
La NASA también ha emitido recomendaciones para observar este fenómeno, sugiriendo que los interesados se preparen con comodidad y paciencia para disfrutar a fondo de la lluvia de estrellas. Así, los aficionados de la astronomía y la naturaleza tendrán la oportunidad de contemplar un hermoso espectáculo celeste en la noche de agosto.