Se habilita el Certificado de Origen Digital para la liberación de garantías aduaneras
El Gobierno argentino implementó un nuevo sistema que facilita a los importadores y despachantes de aduana el uso del Certificado de Origen Digital, según lo publicado en el Boletín Oficial.

A partir de esta semana, los importadores y despachantes de aduana en Argentina pueden gestionar digitalmente la liberación de garantías en las aduanas, gracias a la habilitación del Certificado de Origen Digital. Esta medida es especialmente relevante en contextos de comercio exterior, donde la falta del Certificado de Origen provocaba inconvenientes y multas automáticas que complicaban el proceso de importación.
La implementación de esta normativa forma parte de un esfuerzo por modernizar y agilizar los trámites aduaneros en el país, facilitando así el intercambio comercial con otros países del MERCOSUR y sus socios estratégicos. Con esta nueva herramienta, se espera reducir la burocracia y optimizar el tiempo que los operadores aduaneros requieren para completar sus gestión.
La regulación establece que, a partir de su publicación en el Boletín Oficial, los trámites que requieren el Certificado de Origen pueden hacer uso de un formato digital que simplifica y acelera la presentación de documentos. Esto representa un gran avance en la digitalización de procesos, considerando que muchas actividades del comercio exterior aún dependen de procedimientos en papel.
Esta iniciativa también es vista como parte de un proceso más amplio de modernización en las relaciones comerciales del país, que busca alinearse con las prácticas internacionales y proporcionar un marco más empresas a los actores involucrados en el comercio exterior. Con un sistema digital más eficiente, Argentina busca fortalecer su competitividad en el mercado global.
Es importante señalar que, en la Patagonia, donde la economía depende en gran medida de las exportaciones e importaciones, la implementación de este certificado digital podría tener un impacto positivo significativo. La región, con su diversidad de productos, desde el petróleo hasta la pesca y la agricultura, se beneficiaría en la reducción de costos y tiempos en los procedimientos aduaneros.
Las autoridades esperan que la adopción generalizada de este sistema contribuya a una mayor fluidez en el comercio y una reducción de las sanciones económicas que afectan a los importadores por cuestiones administrativas. El próximo paso consistirá en monitorizar la efectividad del nuevo sistema y realizar ajustes necesarios para maximizar sus beneficios a largo plazo.