Se presentó la licitación del proyecto AMBA I para mejorar el sistema eléctrico
En el marco del Plan Nacional de Ampliación del Transporte Eléctrico, se llevó a cabo la presentación del proyecto AMBA I que contempla una inversión de aproximadamente 800 millones de dólares. La obra busca modernizar el sistema de transmisión eléctrica en el Área Metropolitana de Buenos Aires y mejorar la confiabilidad del suministro energético.

La Nación realizó una conferencia para presentar la licitación del proyecto AMBA I, una iniciativa clave en el Plan Nacional de Ampliación del Transporte Eléctrico. Este proyecto implicará una inversión estimada de 800 millones de dólares y abarca mejoras en el sistema de transmisión eléctrica, con un enfoque particular en la seguridad y confiabilidad del suministro en el Área Metropolitana de Buenos Aires y en el Sistema Argentino de Interconexión (SADI).
AMBA I comprende la construcción de 270 kilómetros de líneas de alta tensión, que operarán a 500, 220 y 132 kV, así como la incorporación de 2.160 MVA de potencia. Se estima que la obra se desarrollará en dos etapas que tomarán alrededor de 52 meses. Para respaldar el financiamiento, se contará con una garantía del Banco Interamericano de Desarrollo (BID), actualmente en proceso de aprobación.
Este proyecto forma parte de un amplio plan que incluye 16 iniciativas estratégicas en toda Argentina, con un total de inversiones que superan los 6.600 millones de dólares. Además, la incorporación de 5.610 kilómetros de líneas de 500 kV busca asegurar una infraestructura eléctrica moderna y eficiente en el país.
Durante la presentación, participaron varios funcionarios, incluyendo al viceministro de Economía, José Luis Daza, y la secretaria de Energía, María Tettamanti, quienes enfatizaron la importancia de estas obras para la modernización del sistema eléctrico. Daza también destacó que Argentina se posiciona como un modelo en el contexto internacional, con un superávit fiscal y energético que contrasta con la situación de otros países.
Daniel González, secretario coordinador de Energía y Minería, subrayó que estas obras eran necesarias y que la decisión del Estado fue no realizarlas de manera directa, permitiendo la participación del sector privado como una forma de optimizar recursos y acelerar procesos.
El proyecto AMBA I no solo representa una mejora para la infraestructura eléctrica de la región, sino que también se alinea con las políticas de desarrollo energético del país, creando un marco propicio para que los inversores se sumen a iniciativas clave para el futuro energético de Argentina. La expectativa ahora se centra en cómo estos esfuerzos impactarán en la calidad del suministro eléctrico en una de las áreas más densamente pobladas del país.