Se reglamenta el cobro de atención médica a extranjeros no residentes en Argentina
El Gobierno argentino implementó un nuevo sistema que permite a hospitales cobrar por atención médica a extranjeros no residentes. Esta medida se deriva de la reforma migratoria impulsada por el ministro de Salud, Mario Lugones.

El Gobierno nacional de Argentina ha avanzado con una normativa que reglamenta el cobro de atención médica a extranjeros que no tienen residencia en el país. Esta disposición, firmada por el presidente Javier Milei, fue publicada en el Boletín Oficial y establece un procedimiento común válido para todos los hospitales administrados por el Estado Nacional.
La reglamentación forma parte de la reforma migratoria propuesta en el Decreto de Necesidad y Urgencia (DNU) 366/2025 y surge como respuesta a la necesidad de establecer mecanismos claros para la atención de personas en situación migratoria irregular o temporaria en el sistema de salud pública. Generalmente, quienes poseen residencia permanente seguirán accediendo a los mismos servicios que los nacionales argentinos, con la posibilidad de acreditar su situación a través del DNI.
La nueva regulación estipula que los hospitales podrán facturar el costo de las prestaciones médicas a aquellos extranjeros no residentes que requieran atención. Si los pacientes cuentan con un seguro de salud, los hospitales podrán cobrar directamente a la compañía aseguradora. En caso de no tener cobertura, los extranjeros deberán afrontar los gastos médicos según el procedimiento que cada establecimiento determine.
Es importante resaltar que las emergencias médicas seguirán siendo atendidas sin restricción alguna, garantizando que nadie reciba negativa a la asistencia por su condición migratoria o por falta de documentación. Emergencias críticas como infartos, accidentes cerebrovasculares y otros riesgos vitales serán atendidos de inmediato, y sólo después de estabilizar al paciente se realizarán los cobros correspondientes.
Desde el Ministerio de Salud se ha señalado que esta medida busca dar uniformidad a los procedimientos en los hospitales nacionales, asegurando una atención efectiva y ordenada, al tiempo que se establece un mecanismo para recuperar los costos asociados.
La implementación de esta norma responde a un contexto de reestructuración más amplia del sistema de salud argentina en el marco de políticas migratorias. La medida integra a los establecimientos sanitarios en un proceso que busca mayor control y organización en la atención brindada a extranjeros, considerando también el impacto en el sistema de salud pública y la gestión de los recursos estatales.
La aplicación de esta normativa obligará a los hospitales a definir sus propios sistemas para la facturación y cobro, lo cual genera un nuevo desafío administrativo para los directivos de estos centros de salud.