Seba Calfuqueo, artista mapuche trans, expone en el Thyssen de Madrid
La artista mapuche Seba Calfuqueo inaugura 'Cautín' en el Museo Thyssen-Bornemisza, donde rinde homenaje a su pueblo y su resistencia. La exposición, que estará abierta hasta enero de 2027, es su primera individual en Europa y reúne más de 25 obras que exploran la relación entre el hombre y la naturaleza.

En Madrid se presenta 'Cautín', una exposición de la artista mapuche Seba Calfuqueo, quien se convierte en la primera sudamericana en exhibir en el Thyssen-Bornemisza en 30 años. La muestra, inaugurada el 2 de octubre, podrá ser visitada hasta el 17 de enero de 2027 y representa su debut individual en Europa.
La muestra incluye más de 25 obras nuevas que buscan rendir homenaje a la resistencia del pueblo mapuche frente a la colonización. Calfuqueo utiliza instalaciones de video performance, animaciones en 3D, cerámica y pinturas bordadas a mano para presentar una visión donde el río Cautín no solo es un cauce de agua, sino un espacio lleno de conexiones entre los seres humanos, los animales, y la tierra.
A través de esta obra, Seba busca descentralizar la figura humana en favor de una perspectiva más amplia y colaborativa con el entorno. Emocionada, la artista manifestó su intención de homenajear a su madre, a sus ancestros y a la resistencia cultural de su pueblo a lo largo de los siglos, destacando la denuncia del racismo que ha enfrentado por su identidad de género y su herencia mapuche.
Con más de una década dedicada a investigar las tensiones entre identidad y territorio, la exposición surge como la culminación de más de dos años de trabajo artístico y de investigación. Este esfuerzo ha sido respaldado por TBA21, que considera el arte como un motor de transformación social y ambiental.
En 'Cautín', Calfuqueo actúa como traductora de las fuerzas que residen en el río, manifestándolas a través de diversas formas artísticas. Esto incluye cerámicas decoradas con materiales sintéticos que representan la fauna autóctona, video animaciones que reinterpretan relatos originarios mapuches y pinturas que reescriben la historia de la región utilizando elementos de su flora.
El cuerpo de la artista también forma parte de la exposición, integrándose a través de una vídeo performance que la comisaria de la muestra describe como un componente clave. La exposición no solo destaca la riqueza cultural mapuche, sino que plantea preguntas sobre la memoria y la identidad en contextos de colonización y violencia histórica.