Sedronar advierte sobre el aumento de apuestas online y consumo de energizantes en jóvenes
Sedronar ha notificado un alarmante incremento en las apuestas online y el consumo de bebidas energizantes por parte de los jóvenes argentinos, un fenómeno que impacta también en la Patagonia. Las cifras revelan un cambio significativo en los patrones de conducta, lo que ha llevado a que este problema sea considerado una cuestión de salud pública.

Las cifras del Observatorio Argentino de Drogas han revelado un preocupante incremento en el juego online y el consumo de bebidas energizantes entre los jóvenes, un problema que ya afecta a comunidades en todo el país, incluida la Patagonia. Esta tendencia, en ascenso desde la proliferación de plataformas digitales, ha llevado a la Secretaría de Políticas Integrales sobre Drogas de la Nación Argentina (Sedronar) a encender las alertas sobre el impacto social y los riesgos sanitarios asociados.
El uso de la línea de ayuda 141 por parte de personas que experimentan problemas de juego ha aumentado de manera significativa. Este aumento se traduce en un mayor reconocimiento social del juego compulsivo como un problema de salud, equiparable a otras adicciones. En particular, las estadísticas muestran que gran parte de las llamadas proviene de familiares que buscan apoyo, siendo las mujeres, en su mayoría madres y parejas, quienes expresan su preocupación por el deterioro en la calidad de vida de sus seres queridos.
En contraste, los hombres son quienes mayormente se presentan a buscar asistencia directa, lo que revela una clara diferencia en la percepción y abordaje de la adicción al juego. Esta situación ha sido agravada por el fácil acceso a apuestas a través de dispositivos móviles, que se han convertido en herramientas cotidianas y, en muchos casos, en “casinos portátiles” para los jóvenes.
Otro de los aspectos alarmantes reportados es el incremento en el consumo de bebidas energizantes entre los estudiantes de secundaria. Un estudio nacional destaca que este tipo de bebidas ya superan al consumo de alcohol en los jóvenes, alcanzando hasta el 75% de quienes asistieron a las encuestas. Esta tendencia ha comenzado a evidenciarse desde edades muy tempranas, con jóvenes iniciando su contacto con estas sustancias entre los 12 y 13 años.
Esta realidad es preocupante no solo por el crecimiento en el uso de energizantes, sino también por el efecto combinado que tienen con el alcohol. La estimulación de estas bebidas puede enmascarar los efectos del alcohol, llevando a los adolescentes a consumir cantidades peligrosas sin la percepción real de intoxicación. Este comportamiento puede tener graves consecuencias a largo plazo, tanto en la salud física como en el bienestar social y emocional de los jóvenes.
Todo este contexto refleja la necesidad de una mayor intervención y educación por parte de las instituciones escolares y familiares, para lograr abordar estas problemáticas que se han arraigado en la cultura juvenil actual, además de la importancia de generar conciencia sobre los riesgos que suponen tanto el juego como el uso excesivo de energizantes.