Selvicultores advierten sobre los incendios forestales en España
La Confederación de Organizaciones de Selvicultores de España alerta que los incendios forestales son consecuencia de políticas inadecuadas, y no sólo del cambio climático.

La Confederación de Organizaciones de Selvicultores de España (COSE) ha manifestado su preocupación por la creciente magnitud de los incendios forestales en el país, señalando que el cambio climático, aunque agrava la situación, no es el único responsable. La entidad sostiene que esta problemática es el resultado de un "fracaso en la política forestal", que ha ignorado durante años la gestión adecuada de los bosques.
Según la COSE, España cuenta hoy con más de 28 millones de hectáreas de superficie forestal, lo que equivale al 56% del territorio nacional. Sin embargo, la falta de gestión y el abandono en la atención de estos espacios han llevado a una acumulación peligrosa de biomasa, que alimenta incendios cada vez más intensos e incontrolables. Anualmente, los montes españoles generan alrededor de 46 millones de metros cúbicos de biomasa, la cual en gran parte se convierte en combustible para los fuegos.
La organización ha denunciado que la política forestal no ha respondido a la compleja y cambiante realidad de los montes españoles. La ausencia de incentivos, la burocracia excesiva y el abandono progresivo de la gestión forestal han llevado a condiciones propicias para el incremento de incendios devastadores. En este sentido, el COSE solicitó un Pacto de Estado que priorice la gestión forestal sostenible y la prevención de incendios como una cuestión de seguridad nacional.
El 72% de la superficie forestal en España pertenece a propietarios privados que, a pesar de su cercanía y conocimiento del manejo de los montes, carecen del apoyo administrativo necesario para implementar medidas eficientes de prevención. Esto ha llevado a que la prevención en incendios se convierta en un aspecto relegado dentro de la legislación y la política forestal actual.
Para abordar la crisis, la COSE ha propuesto una serie de medidas urgentes, que incluyen el reconocimiento de la gestión forestal sostenible como un interés general y la implementación de una fiscalidad forestal específica. Además, se sugiere fomentar la movilización sostenible de la biomasa y agrupar a los propietarios forestales para facilitar una mejor gestión.
La organización también enfatiza que cada euro invertido en gestión forestal puede evitar pérdidas ambientales y económicas que superan con creces la inversión. Finalmente, instan a la sociedad a decidir entre continuar reaccionando ante incendios extremos cada verano o construir una política forestal adecuada a las necesidades del país.