Senadora Pedraza critica propuesta de nueva capital en Colombia en medio de crisis
La senadora colombiana Jennifer Pedraza cuestionó la propuesta del presidente electo, Abelardo de la Espriella, de designar a Barranquilla como capital alterna del país, argumentando que distrae de problemas urgentes como la crisis climática y social.

La senadora Jennifer Pedraza expresó su desacuerdo con la reciente iniciativa del presidente electo de Colombia, Abelardo de la Espriella, quien propuso tramitar una reforma constitucional para designar a Barranquilla como la nueva capital alterna del país. Pedraza subrayó que este debate se desarrolla en un momento crítico, donde el país enfrenta serias problemáticas de índole climática y social, como las inundaciones que afectan a Casanare y Arauca, así como deficiencias en el sistema de salud y un aumento en la inseguridad.
El anuncio de la propuesta de De la Espriella se enmarca dentro de un plan más amplio que busca descentralizar la gestión del Gobierno, con la intención de establecer sedes en otras ciudades importantes como Medellín y Cali. En sus redes sociales, la senadora cuestionó que en lugar de abordar estos desafíos prioritarios, el foco esté en la creación de una nueva capital, lo cual, según ella, se traduce en un "Gobierno de los clanes" que ignora las necesidades inmediatas del pueblo.
A su vez, la legisladora del partido Dignidad y Compromiso destacó la urgencia de enfrentar la crisis provocada por las lluvias y de mejorar el acceso a servicios básicos. Señaló que el Gobierno entrante debería concentrarse primero en solucionar estos problemas antes de considerar cambios en la estructura administrativa del Estado. Esta crítica se potencia al considerar que la propuesta se presenta en un contexto donde la ciudadanía atraviesa situaciones de emergencia.
Por su parte, Abelardo de la Espriella justificó su propuesta afirmando que tiene como objetivo reducir el centralismo y acercar al Gobierno a las regiones, posicionando a Barranquilla como un nuevo centro de poder. Según el presidente electo, su administración significará un cambio en la interacción entre el Gobierno central y los departamentos, y afirmó que su mandato concluye con el abandono que las regiones han sufrido por parte del poder central antiguamente.
La reforma propuesta implicaría una modificación del artículo 322 de la Constitución, que actualmente establece a Bogotá como la capital del país. Para llevar a cabo esta reforma, De la Espriella deberá superar un extenso proceso legislativo que incluye múltiples debates en el Congreso, donde el proyecto podría ser objeto de modificaciones o incluso ser rechazado.
De esta manera, la propuesta de designar una capital alterna refleja tanto un intento de reestructuración en la gobernanza colombiana como las tensiones inherentes a la realidad social que enfrenta el país. Esta situación plantea un dilema para el nuevo gobierno, que debe decidir entre innovar en la administración pública y responder de manera efectiva a las crisis en curso que afectan a la población.