Sequía y riesgo de inundaciones azotan a El Salvador
El Salvador se encuentra en un contexto climático adverso, con sequías severas que afectan especialmente la zona oriental, mientras que en el occidente se alertan sobre posibles inundaciones. La interacción de fenómenos climáticos agrava la situación.

La situación climática en El Salvador se presenta como crítica, especialmente en las regiones orientales, donde se han registrado más de 16 días de sequía intensa. Según el último informe del Observatorio de Amenazas del Ministerio de Medio Ambiente y Recursos Naturales, las provincias de La Unión y Usulután son las más afectadas, con estaciones meteorológicas reportando una total falta de lluvias. Esta sequía se asocia, por un lado, al periodo canicular del país y, por otro, a la influencia del fenómeno climático de El Niño, que restringe la humedad en la atmósfera.
Adicionalmente a La Unión y Usulután, otros departamentos como Morazán y San Miguel han experimentado días sin precipitaciones que van de 11 a 15, siendo clasificados como sequía moderada. En general, la mayoría del territorio salvadoreño mantiene una humedad adecuada, pero zonas específicas, sobre todo en el oriente, enfrentan un déficit significativo de humedad, mientras que otras, como el sur de Santa Ana y el norte de Sonsonate, muestran un exceso.
Las proyecciones meteorológicas indican que el clima seguirá cálido, con temperaturas que podrían llegar hasta 37 °C en el este del país. Se anticipan también lluvias y tormentas que podrían surgir en la tarde y noche, afectando principalmente a la cordillera volcánica y el norte del país. Estas condiciones pueden traer alivio temporal a la severa sequía, pero también plantean nuevos riesgos.
Por el contrario, en el occidente del país, específicamente en los departamentos de Santa Ana y Chalatenango, se ha emitido una alerta por posibles inundaciones urbanas. Las autoridades advierten sobre la posibilidad de lluvias que podrían causar pequeñas inundaciones y complicar la movilidad urbana. Distritos como La Palma, Nueva Concepción y Metapán son monitoreados de cerca debido a este riesgo.
La situación se complica aún más con eventos recientes en San Salvador, donde se registraron caídas de granizo, debido a tormentas intensas que afectan el área metropolitana. Estas precipitaciones contrastan con la sequía del oriente, mostrando la diversidad del clima salvadoreño en la actualidad.
Así, El Salvador se encuentra en un delicado equilibrio entre la escasez de agua en el oriente y el riesgo de inundaciones en el occidente. La interacción de estos fenómenos climáticos resalta la necesidad de un monitoreo continuo y de una preparación adecuada ante la variabilidad del clima que enfrenta el país en esta temporada.