Sicariato en Barranquilla: una menor falleció y tres hombres resultaron heridos
El barrio Rebolo de Barranquilla fue escenario de un ataque sicarial que resultó en la muerte de una adolescente de 17 años y dejó a tres hombres heridos. Las circunstancias del hecho, que ocurrió en la noche del sábado, sugieren un posible vínculo entre las víctimas y actividades criminales en la región.

La noche del sábado 2 de agosto, un ataque sicarial en el barrio Rebolo de Barranquilla culminó con el fallecimiento de Nany Rojano, una adolescente de apenas 17 años, mientras que tres hombres resultaron heridos. Los hechos ocurrieron cuando un grupo se encontraba reunido en la terraza de una vivienda, momento en el cual dos hombres armados en motocicleta abrieron fuego. La violencia del ataque fue tal que el perpetrador empleó una subametralladora Mini Uzi, provocando lesiones graves a las víctimas.
Nany Rojano fue rápidamente trasladada al Hospital General Barranquilla, donde los médicos confirmaron su fallecimiento debido a las severas heridas. Por otro lado, los heridos fueron identificados como Wilson José Vásquez Mendoza (40 años), Sergio Andrés Vásquez Gamero (20 años) y Jean Carlos Vásquez (40 años), quienes permanecen bajo atención médica en estado crítico. La Policía Metropolitana ha indicado que las investigaciones preliminares sugieren que el ataque podría haber estado dirigido a miembros de la familia Vásquez, quienes comparten el mismo apellido.
Este tipo de violencia no es un hecho aislado en Barranquilla, donde la presencia de bandas criminales y el uso de armas de fuego automáticas han aumentado en los últimos años. Las autoridades están preocupadas por el modus operandi, que no solo revela la impunidad de los atacantes, sino también el nivel de organización y armamento de las estructuras criminales implicadas. La rápida fuga de los agresores y la forma en que ejecutaron el hecho sugieren una metodología bien planificada que podría estar ligada a disputas entre bandas rivales.
El impacto del ataque ha sido profundo en la comunidad local, que ya se muestra fatigada por la violencia recurrente. Familiares de Nany Rojano compartieron su dolor y recuerdo en las redes sociales, mientras que la conmoción se ha sentido en el barrio Rebolo, conocido por soportar episodios de criminalidad, pero donde la muerte de una menor ha pegado especialmente fuerte. La tía de la víctima lamentó públicamente su pérdida, manifestando el dolor y la indignación que ha generado este crimen en su círculo cercano.
Las investigaciones están en marcha, y la Policía ha comenzado a revisar las grabaciones de cámaras de seguridad y a recoger testimonios de testigos para esclarecer los detalles del ataque. Las autoridades locales están en alerta ante la posibilidad de que este hecho esté vinculado con una serie de atentados recientes en el suroriente de Barranquilla, lo que ha generado preocupaciones sobre un posible auge de la violencia en la ciudad.
En un contexto de creciente violencia y uso de armamento de alto calibre, el caso de Barranquilla resalta las difíciles realidades que enfrentan muchas comunidades en Colombia, afectadas por estructuras delictivas que operan sin restricción y que tienden a elevar los márgenes de inseguridad en la zona.