Sierra Grande celebra el desarrollo energético y su futuro prometedor
La intendenta Roxana Fernández destaca el impacto positivo de los proyectos energéticos en Sierra Grande, que han triplicado la cantidad de inscripciones comerciales en el último año. Con un pasado ligado a la minería y la ganadería, la comunidad se transforma para combinar turismo con nuevas oportunidades laborales en el sector energético.

Sierra Grande, una localidad rionegrina con un marcado pasado pastoril y minero, atraviesa un momento de transformación económica apoyada por el desarrollo de proyectos energéticos como el Oleoducto Vaca Muerta Oil Sur y Argentina LNG. Estos emprendimientos han despertado el interés inversionista, estableciendo un crecimiento notable en la cantidad de empresas radicadas en la región. En 2024, la localidad registró 51 inscripciones comerciales, cifra que se triplicó en 2025 y que continúa en aumento en 2026, reflejando un cambio significativo en su perfil económico.
La intendenta Roxana Fernández compartió su visión sobre cómo esta evolución está cambiando la fisonomía de Sierra Grande. Desde su llegadaen 1978, ha sido testigo de las diferentes etapas que ha atravesado la comunidad, incluyendo períodos de crisis debido a la parálisis de la actividad minera. Ahora, con la llegada de nuevos proyectos, la localidad se encuentra en una ruta hacia un futuro más esperanzador, donde el sector energético juega un papel central.
La ubicación geográfica de Sierra Grande, entre la costa atlántica y con conexiones viales a ciudades claves como Neuquén y Viedma, la posiciona estratégicamente para el desarrollo de nuevos proyectos. En este sentido, la intendenta resalta la importancia de equilibrar la actividad industrial con la preservación de su entorno natural, que incluye el Parque Nacional Islote Lobos y Playas Doradas, zonas sensibles que atraen el turismo. La posibilidad de convivencia entre estos sectores es vista como una oportunidad única para la comunidad.
El renacer económico de la ciudad también ha permitido el regreso de jóvenes profesionales que habían emigrado en busca de mejores oportunidades. Esto no solo revitaliza la fuerza laboral local, sino que además genera un nuevo aliento frente a desafíos contemporáneos. La intendenta enfatiza la importancia del trabajo en este nuevo panorama, alentando a que más habitantes encuentren en Sierra Grande un lugar viable para desarrollarse profesionalmente.
Los cambios que experimenta hoy Sierra Grande son motivo de celebración, con un presente y futuro que prometen un auge económico, supeditado a mantener la rigurosidad en las actividades industriales para proteger simultáneamente la biodiversidad y el atractivo turístico que la caracteriza.