SLB rechazó participar en proyectos de hidrocarburos en Malvinas
SLB, el gigante de servicios petroleros, ha decidido no involucrarse en actividades hidrocarburíferas en las Islas Malvinas. Esta postura sigue al anuncio del presidente Javier Milei sobre sanciones a empresas que operen en el archipiélago.

La multinacional de servicios petroleros SLB, antes conocida como Schlumberger, confirmó que no se involucrará en ningún proyecto hidrocarburífero en las Islas Malvinas. La decisión fue comunicada tras el anuncio de sanciones por parte del presidente Javier Milei, quien ha implementado nuevas restricciones para las empresas que trabajen en dicha región. Este desarrollo se enmarca dentro del Decreto 868/26, que endurece la normativa sobre la explotación de recursos en las Malvinas.
Con una presencia significativa en Vaca Muerta, donde ofrece una variedad de servicios como perforación y completación de pozos, SLB decidió alinearse con la legislación vigente en Argentina, que prohíbe las actividades en el archipiélago si no están debidamente habilitadas. A partir de ahora, las empresas deberán presentar una declaración jurada que acredite el cumplimiento de la ley para acceder a beneficios del Régimen de Incentivo para Grandes Inversiones (RIGI).
La decisión de SLB se conoció en un contexto crítico, donde el avance del proyecto Sea Lion, que se encuentra a aproximadamente 220 kilómetros al norte de Malvinas, ha generado preocupación por la respuesta del Gobierno argentino. Milei enfatizó la importancia de la defensa de la soberanía nacional y anunció la creación de una base naval en Tierra del Fuego, además de acciones legales y diplomáticas para proteger los intereses del país.
Este caso hace eco de las tensiones históricas entre Argentina y el Reino Unido en torno a la soberanía de las Islas Malvinas, un territorio que ha sido motivo de controversia desde el conflicto de 1982. Las nuevas sanciones y la postura de SLB son, por ende, un reflejo de la política actual del país en materia de recursos naturales y derechos de soberanía.
SLB, que opera en unos 100 países y tiene su sede en Estados Unidos, se ha mostrado comprometida con el marco legal argentino, descartando cualquier posible participación en licitaciones relacionadas con actividades hidrocarburíferas en el archipiélago. Este hecho se considera relevante, dado que la empresa es una de las más grandes en el sector y su decisión podría influir en el interés de otros actores en el área.
Con esta medida, el Gobierno argentino refuerza su posición frente a la explotación de hidrocarburos en las Malvinas, al tiempo que SLB se enfoca en mantener su operatividad en áreas de gran relevancia como Vaca Muerta, donde su actividad continúa siendo crucial para la industria local de energía.