Sobreseído un coordinador de turismo estudiantil por la muerte de un joven en Bariloche
La Justicia de Bariloche dictó el sobreseimiento de un coordinador de turismo estudiantil en relación a la muerte de un joven durante un viaje de egresados. Este hecho, que ocurrió en octubre de 2022, también llevó a la condena de una médica por mala praxis. Se determinó que el coordinador no tenía responsabilidad penal en el caso.

La Justicia barilochense resolvió el sobreseimiento de Ezequiel Castaño, un coordinador de turismo estudiantil, por su supuesta implicancia en la muerte de Tomás Octavo, un estudiante de 17 años que falleció debido a una "falla multiorgánica" tras presentar una grave enfermedad durante su viaje a Bariloche en 2022. Como antecedentes se destaca que en mayo, la médica Ana Carlín fue condenada a tres años de prisión condicional por su responsabilidad en el caso, el cual también involucra a otros coordinadores.
Tomás Octavo contrajo una enfermedad no diagnosticada que se expresó a través de fiebre continua y dolores físicos, lo que lo mantuvo en cama durante varios días. Tras regresar a Buenos Aires, la atención médica no logró estabilizar su condición, resultando en su fallecimiento en un sanatorio privado. La situación generó una serie de investigaciones que involucraron a diferentes actores del turismo estudiantil, en un contexto donde se busca establecer responsabilidades sobre el cuidado de los jóvenes durante las excursiones.
Castaño, a pesar de haber trabajado como asistente coordinador, era el de menor jerarquía dentro del equipo y su sobreseimiento se basó en la falta de evidencias que le atribuyeran responsabilidades penales directas en el deceso. La jueza Romina Martini, quien dictó el fallo, consideró que los testimonios y la investigación no lograron establecer culpa alguna sobre su participación en el manejo de la crisis médica del estudiante fallecido.
El pedido de sobreseimiento llegó de la fiscal adjunta Fernanda Orticelli, con el apoyo de la parte querellante y el propio imputado, lo que facilitó la resolución del caso. Esta decisión se suma a la condena ya impuesta a la médica mencionada, destacando la serie de errores y omisiones en el deber de cuidado que condujeron a la tragedia.
En el juicio se dejó claro que el deceso del joven fue evitable y estuvo precedido por una cadena de infracciones al deber de cuidado. A pesar de que Castaño realizaba su primer viaje como coordinador en formación y no tenía funciones de dirección, el caso pone de relieve la necesidad de protocolos más claros y efectivos en el manejo de situaciones de emergencia dentro del turismo estudiantil.
El impacto de este caso resuena en el turismo de Bariloche, un destino clave para los viajes de egresados, donde la seguridad y el bienestar de los jóvenes deben ser prioridad. La comunidad educativa y las empresas de turismo están llamadas a reflexionar sobre las responsabilidades que asumen en estas experiencias, buscando evitar que episodios similares se repitan en el futuro.