Solicitan 20 años de prisión para el abusador de su hijastra en Neuquén
En Neuquén, la fiscalía ha solicitado una pena de 20 años de prisión para un hombre condenado por abusar sexualmente de su hijastra durante casi dos décadas. El tribunal tuvo en cuenta el daño físico y mental sufrido por la víctima, así como las condiciones de abuso sistemático.

La audiencia de determinación de pena en Neuquén ha culminado con un pedido de la fiscalía de 20 años de prisión para un hombre declarado culpable de abusar sexualmente de su hijastra durante 19 años. El fiscal jefe, Maximiliano Breide Obeid, argumentó que el prolongado sometimiento y las graves secuelas en la salud física y mental de la víctima justifican el máximo de la escala penal, que va de 8 a 20 años de cárcel.
El imputado, identificado como J.R., fue encontrado culpable por un jurado popular el 1 de julio pasado tras un extenso debate que abarcó diez jornadas. Los abusos se llevaron a cabo en la vivienda que compartían, donde el acusado aprovechó su rol de guardador y la diferencia de edad con la víctima.
La fiscalía destacó que la situación había originado efectos devastadores en la víctima, quien ha sido diagnosticada con un trastorno de estrés postraumático complejo. Las pericias psicopedagógicas revelaron que la mujer, a partir de la infancia y adolescencia, fue sometida a un control extremo y a patrones de aislamiento impuestos por el acusado.
Se encontraron anotaciones en los cuadernos de la joven que corroboran los mecanismos de control y coerción que sufriera durante esos años. A través de su alegato, el fiscal enfatizó las graves secuelas que este trauma puede tener en la vida adulta de la víctima, afectando eventualmente su relación con su hijo.
Otro factor que la fiscalía consideró en la argumentación fue las dilaciones y maniobras del imputado durante el proceso judicial, con el fin de evitar un juicio justo. Aunque se mencionó la falta de antecedentes penales como un atenuante, se aclaró que esto no debería mitigar la severidad de la condena por la naturaleza continua y aberrante de los delitos cometidos.
La resolución del caso sigue pendiente, y se espera que el tribunal evalúe cuidadosamente los argumentos presentados antes de dictar una sentencia definitiva. Este asunto ha captado la atención de la comunidad local, dado su impacto sobre la seguridad y el bienestar de las mujeres y niñas en la región.