Solo el 14% de los pacientes en América Latina accede a cuidados paliativos
El acceso a cuidados paliativos en América Latina sigue siendo preocupante, con solo un 14% de aquellos que los requieren logrando recibir atención. Especialistas sostienen que esto resalta la necesidad de una mejora en la infraestructura de salud para garantizar el bienestar de pacientes y sus familias frente a enfermedades graves.

La atención en cuidados paliativos continúa siendo un tema crítico en América Latina, donde solo el 14% de las personas que los requieren pueden acceder a este tipo de servicios. Esta situación fue resaltada por el médico Carlos Arriagada Bustos durante la conmemoración del Día Mundial de los Cuidados Paliativos. A su juicio, esta brecha representa un desafío significativo que deja a muchos pacientes y sus familias sin el apoyo necesario en momentos difíciles.
Los cuidados paliativos se centran en prevenir y aliviar el sufrimiento, abarcando aspectos físicos, psicológicos, sociales y espirituales de quienes padecen enfermedades graves. Arriagada Bustos, que coordina un equipo del ámbito de Pallium Latinoamérica, enfatizó que estos cuidados no están destinados únicamente para los últimos días de vida, sino que pueden integrarse con tratamientos curativos para mejorar la calidad de vida de los pacientes.
Un análisis más profundo reveló que entre el 37% y el 75% de los pacientes hospitalizados podrían beneficiarse del acceso a cuidados paliativos. Sin embargo, la fragmentación de los servicios de salud representa un obstáculo significativo. La falta de coordinación entre distintos equipos médicos provoca que muchos pacientes experimenten demoras y problemas de seguimiento, lo que puede resultar en internaciones innecesarias.
El médico expuso un caso ilustrativo de una paciente de Santiago del Estero que enfrentó dificultades para encontrar atención adecuada, viajando más de mil kilómetros hasta un hospital en San Martín. Este caso refleja la tensión que enfrenta aquellos que viven en áreas remotas, donde los recursos son limitados y las opciones de atención son escasas.
Con este contexto, Arriagada Bustos sugiere que la atención en cuidados paliativos no debería estar limitada a hospitales de alta complejidad. Los centros de salud de barrio y el trabajo de médicos de familia resultan cruciales para ofrecer acompañamiento continuo a los pacientes y sus familiares, permitiendo una atención más adecuada en el ámbito comunitario.
El futuro de los cuidados paliativos en la región depende de un enfoque más integral que incluya a todos los niveles del sistema de salud. Esto implica no solo mejorar el acceso a servicios, sino también formar a los profesionales que brindan atención, para asegurar que todos los pacientes puedan recibir el apoyo que necesitan en sus momentos más críticos.