Sospechosos de asesinato en Costa Rica: empleado de mantenimiento de la víctima
Autoridades costarricenses apuntan a un empleado de mantenimiento como el principal sospechoso del asesinato de Caroline Heaviland, una acupunturista estadounidense de 75 años. Heaviland fue encontrada muerta en su hogar en agosto, y el sospechoso había estado trabajando para ella.

Un empleado de mantenimiento, a quien Caroline Heaviland había contratado para trabajar en su propiedad en Cabo Velas, se ha convertido en el principal sospechoso del asesinato de la acupunturista estadounidense. La víctima, de 75 años, fue hallada sin vida en su domicilio en Santa Cruz, Guanacaste, el pasado 3 de agosto, presentando lesiones contundentes en la cabeza.
La vinculación del sospechoso con el crimen se dio tras un retén policial en Liberia, donde fue detenido por conducción peligrosa mientras manejaba el vehículo de Heaviland. Durante la revisión, los agentes encontraron tarjetas bancarias de la víctima en su poder, lo que llevó a las autoridades a intensificar la investigación en su contra. El hombre ha sido sometido a 15 días de prisión preventiva por su detención inicial sin relación directa al homicidio.
Caroline Heaviland había sido residente de Costa Rica desde 2002 y contaba con más de 40 años de experiencia como acupunturista, además de haber operado su propia clínica en Tamarindo hasta el año 2023. En el día de su muerte, tenía programado viajar a California y su transporte fue quien la encontró fallecida en frente de su casa, alertando a la policía.
Según sus allegados, Heaviland había mencionado diferencias con un jardinero en su propiedad semanas antes de su asesinato, lo que se ha convertido en un posible hilo conductor en la investigación. Las autoridades aún no han hecho conclusiones sobre cómo estos conflictos se relacionan con el homicidio en curso.
Lamentablemente, este crimen no es un caso aislado en la región de Guanacaste. Recientemente, otros casos de violencia han impactado a expatriados en la zona, como el asesinato de Andrea Richter, una alemana de 63 años, y el surfista estadounidense Kurt Van Dyke, ambos encontrados sin vida en circunstancias violentas. Estos hechos han llevado a un incremento en la preocupación por la seguridad de los residentes extranjeros en Costa Rica.
La situación destaca un patrón preocupante en áreas turísticas como Guanacaste, donde el aumento de crímenes violentos contra extranjeros ha llamado la atención de las autoridades locales y organismos de seguridad. Las investigaciones continúan mientras la comunidad demanda mayor protección y atención a la seguridad.
Se espera que, a medida que continúen las indagaciones, se puedan esclarecer los detalles del crimen y su relación con los antecedentes de conflictos de la víctima, así como con los otros incidentes ocurridos en la región.