Southern Energy avanza en la exportación de GNL desde Río Negro
Southern Energy avanza con su proyecto de gas natural licuado en Río Negro, con planes de iniciar la operación comercial en octubre de 2027. El CEO de la empresa confirmó la llegada del primer buque y el progreso de la infraestructura necesaria.

Southern Energy está desarrollando un importante proyecto de gas natural licuado (GNL) frente a las costas de Río Negro, que pretende posicionar al país como un nuevo exportador en este sector. Durante el evento AOG Patagonia 2026, su CEO, Rodolfo Freyre, destacó que el primer buque fábrica, Hilli Episeyo, arribará en junio de 2027, con una operación comercial planificada para octubre de ese mismo año. Un segundo buque, denominado Esperanza, se unirá al proyecto para 2028.
La iniciativa cuenta con el respaldo del Régimen de Incentivo a las Grandes Inversiones (RIGI), que permite exportar hasta seis millones de toneladas anuales de GNL mediante dos unidades flotantes de licuefacción. Estas unidades estarán situadas a pocos kilómetros de la costa de Fuerte Argentino, en la zona sur de Las Grutas. La empresa está aliada con importantes actores del sector energético, como Pan American Energy, YPF y Pampa Energía, entre otros.
El Hilli Episeyo se conectará inicialmente al Gasoducto San Martín y para 2028 se proyecta que el MK II, renombrado Esperanza, empiece a recibir gas del yacimiento de Vaca Muerta a través del Gasoducto San Matías, ampliando las capacidades del proyecto. Freyre mencionó que las obras de infraestructura terrestre muestran un avance considerable y que se trabaja activamente en los ductos marinos que abastecerán a los buques.
Además, se están realizando obras en las plantas compresoras de San Antonio Este, donde ya se encuentra instalado el primer turbocompresor, mientras que los siguientes están programados para llegar en el transcurso de los próximos meses. El sistema de amarre para el Hilli Episeyo está previsto para ser instalado en el fondo marino a finales de febrero de 2027, alineándose con el cronograma del proyecto.
Tras la llegada del buque, se iniciará una fase de aproximadamente cuatro meses destinada a la prueba de los trenes de licuefacción, lo que implica inyectar volúmenes crecientes de gas hasta alcanzar la plena capacidad operativa de las instalaciones. Este paso es crucial para asegurar que los cuatro trenes funcionen de manera óptima una vez que comience la producción comercial.
El avance de este megaproyecto de GNL se enmarca en el contexto de una creciente demanda global por energías más limpias y sostenibles, así como en el interés local por diversificar las exportaciones de energía y aprovechar al máximo los recursos naturales de la región. La transformación de Río Negro en un centro operativo para la exportación de GNL podría representar un impulso significativo para la economía local y regional.