Sue Zacnich, la diseñadora que vistió a Keiko Fujimori, destaca la sastrería peruana
Sue Zacnich, destacada diseñadora peruana, ganó visibilidad al confeccionar un traje para la presidenta Keiko Fujimori, fusionando tradición y modernidad en su sastrería.

La sastrería peruana ha cobrado notoriedad en el ámbito internacional gracias a la diseñadora Sue Zacnich, quien tuvo la oportunidad de vestir a la presidenta de Perú, Keiko Fujimori. Este hito no solo elevó el perfil de Zacnich y su taller, sino que también destacó la riqueza del trabajo de confección a medida en el país. La decisión de Fujimori de elegirla para la Parada Militar no solo ha sido vista como un reconocimiento a su talento, sino también como un impulso a la moda y la cultura peruana en el contexto global.
Zacnich, quien ha construido su carrera en torno a la sastrería familiar, se formó en un entorno donde este oficio es profundamente valorado. Con más de diez años de experiencia, la diseñadora ha logrado incorporar técnicas tradicionales a sus trabajos, integrando colaboraciones con artesanos locales en la creación de sus piezas. Su trabajo con Fujimori ha sido especialmente significativo, ya que representa un cambio en la percepción del papel de las mujeres en una industria que históricamente ha estado dominada por hombres.
En declaraciones sobre su experiencia, Zacnich manifestó que este encargo transformó no solo su carrera, sino también su visión sobre el rol de la mujer en la sastrería. Al principio, su camino estuvo marcado por juicios de clientes que dudaban de su capacidad como mujer joven liderando un taller de sastrería. Sin embargo, el respaldo de Fujimori ha permitido que el nombre de Zacnich se vuelva viral en redes sociales y medios de comunicación, generando un aumento significativo en la demanda de sus servicios.
La diseñadora también se ha enfrentado a la exposición mediática que conlleva vestir a una figura pública, una situación que ha desencadenado tanto elogios como críticas. A pesar de las opiniones diversas, su enfoque ha estado en asegurar la satisfacción de su clienta, prioritizando la comodidad y la imagen que desea proyectar la presidenta. La visibilidad que ha obtenido ha abierto la puerta a reflexiones más amplias sobre el lugar de la mujer en la moda y el impacto que tiene en la identidad cultural.
Crecida en un contexto familiar de tradición textil, Zacnich ha reafirmado su deseo de honrar el legado materno, sintiéndose orgullosa de aportar a una herencia que combina el arte de la sastrería con una narrativa contemporánea. A través de su trabajo, busca que nuevas generaciones de mujeres puedan abrirse camino en la sastrería y en campos donde hasta ahora les ha sido difícil acceder.
Asimismo, este momento de reconocimiento plantea un diálogo sobre la representación femenina en la política y en la moda, uniendo ambas esferas en la figura emblemática de Fujimori. Con su aporte, Zacnich no solo eleva su estatus como diseñadora, sino que también coloca en el centro de la conversación la importancia de la identidad y el empoderamiento de las mujeres en profesiones tradicionalmente masculinas, creando un impacto significativo en la cultura de su país.