Sueldos de empleados de comida rápida en octubre de 2026
En octubre de 2026, los empleados de casas de comida rápida en Argentina verán un incremento salarial en el marco del Convenio Colectivo de Trabajo Nº 329/2000. Este ajuste se aplicará de manera diferenciada según la categoría laboral y se integrará al salario básico a partir de noviembre.

A partir de octubre de 2026, los empleados de cadenas de comida rápida en Argentina, como McDonald’s y Burger King, recibirán el último aumento salarial acordado por la Federación Trabajadores Pasteleros, Servicios Rápidos, Confiteros, Pizzeros, Heladeros y Alfajoreros. Este aumento corresponde a la paritaria que fija, entre otros aspectos, los salarios básicos y las asignaciones no remunerativas según diferentes categorías laborales, regulado bajo el Convenio Colectivo de Trabajo Nº 329/2000.
El incremento mensual establecido es de un 1,7% en concepto de suma no remunerativa, lo que se traduce en un aumento del 7,4% durante el tramo entre julio y octubre. Este ajuste es fundamental ya que, a partir de noviembre, la suma no remunerativa se integrará al salario básico, lo que significará un nuevo piso salarial para los trabajadores.
La escala salarial varía de acuerdo a la función específica que cada trabajador desempeña en los establecimientos. Por ejemplo, los salarios básicos para un Maestro Pastelero, Maestro Heladero o Cocinero ascienden a $1.863.345 mensuales, más una suma no remunerativa de $73.416. Del mismo modo, el puesto de Encargado tiene un salario básico de $1.661.538, mientras que los Dependientes de Salón perciben $1.589.043 como básico, con sumas no remunerativas correspondientes a cada categoría.
Otras categorías laborales presentan remuneraciones diferenciadas: el Líder B tiene un salario básico mensual de $1.619.864, mientras que un Cajero recibe $1.294.387 como salario base mensual. La variación en los salarios otorga una estructura que reconoce la responsabilidad y experiencia de cada puesto dentro de la organización.
El sector de comidas rápidas ha mostrado en los últimos años un crecimiento significativo en Argentina, impulsado por un aumento en la demanda de este tipo de servicios, lo que a su vez ha incentivado negociaciones salariales para mejorar las condiciones laborales y los ingresos de los trabajadores.
Con esta actualización salarial, se busca no solo ajustar los ingresos a la inflación y costo de vida, sino también consolidar un marco justo para los empleados que sostienen este sector en medio de un entorno económico complejo. Las próximas semanas serán determinantes para observar el impacto real en los recibos de sueldo de cada empleado correspondiente a este acuerdo.
De este modo, el futuro inmediato se presenta optimista para los trabajadores de la alimentación rápida, quienes verán una mejora en sus remuneraciones y, potencialmente, en sus condiciones laborales, reflejando un cambio positivo en la dinámica del empleo en un sector en expansión.