Suspenden 33 establecimientos en el Sendero de Monserrate por irregularidades
La Corporación Autónoma Regional de Cundinamarca (CAR) ha suspendido las actividades de 33 establecimientos en el Sendero de Monserrate debido a intervenciones irregulares. La medida preventiva busca evaluar la legalidad de las ocupaciones detectadas y su posible impacto ambiental.

Autoridades ambientales de Cundinamarca ordenaron la suspensión de las actividades en 33 establecimientos ubicados en el Sendero de Monserrate, un área de gran valor ecológico en Bogotá. Esta decisión fue tomada tras una inspección que reveló ocupaciones y construcciones sin la debida autorización, lo que ha generado preocupaciones sobre su impacto ambiental.
La medida, que se considera preventiva, se implementa mientras la CAR verifica la legalidad de las intervenciones realizadas en esos establecimientos y determina si han ocasionado daños al entorno. La inspección fue solicitada por el Instituto Distrital de Recreación y Deporte (Idrd), que también participó en el proceso. A partir de los hallazgos, se ha iniciado una indagación preliminar para identificar posibles infracciones a la normativa vigente.
Los establecimientos afectados deberán cesar cualquier actividad relacionada con ocupación, construcción e intervenciones físicas. Esta suspensión permanecerá en efecto hasta que se complete la evaluación de cada caso y se determine si se imponen sanciones o se adoptan nuevas decisiones administrativas. Por el momento, la CAR se centrará en verificar si cuentan con los permisos necesarios y si las construcciones cumplen con requisitos ambientales específicos.
Pese a esta suspensión, la operación del Sendero de Monserrate, que forma parte de uno de los corredores ecológicos más significativos de la región, continuará con normalidad. El Idrd ha clarificado que las labores de mantenimiento del sendero no se verán afectadas, asegurando que se seguirán realizando tareas de limpieza y conservación en la infraestructura peatonal.
En los últimos meses, las autoridades han intensificado las medidas de control en el área para preservar el ecosistema de los Cerros Orientales. Estas estrategias incluyen cierres temporales y operativos de seguridad, siempre con el objetivo de proteger el entorno natural y garantizar el bienestar de los visitantes.
A medida que avanza la investigación, se espera que la CAR defina si las ocupaciones incumplieron las normativas ambientales y qué acciones adicionales se podrían implementar para rectificar la situación. Mientras tanto, la suspensión busca prevenir nuevos daños al área durante el proceso administrativo.