Suspendido el desalojo en la comunidad Kinxikew tras fallo judicial
Un juez de Villa La Angostura suspendió el desalojo de la comunidad mapuche Kinxikew, lo que genera un alivio temporal para sus miembros. La decisión permite reexaminar la titularidad del terreno en disputa y el reconocimiento de derechos ancestrales.

El desalojo de la comunidad mapuche Kinxikew, ubicado en la zona de El Pedregoso, fue suspendido por un fallo del juez civil Francisco Astoul Bonorino, quien ordenó la retirada de las fuerzas de seguridad del predio. Esta resolución, que se produce una semana después del inicio del operativo, establece que cualquier intento futuro de desalojo deberá reiniciar el proceso legal desde cero, complicando la situación para la demandante, María Cristina Broers.
La defensa de la comunidad, representada por el abogado Luis Virgilio Sánchez, cuestionó la legitimidad del reclamo de Broers, argumentando que no figura como titular del terreno según el Informe de Dominio del Registro de la Propiedad Inmueble. Este documento refleja que el lote sigue inscripto a nombre de propietarios anteriores, lo que podría invalidar las bases del reclamo de la demandante.
Sánchez enfatizó la importancia de la Resolución 332 emitida por el Instituto Nacional de Asuntos Indígenas (INAI), que reconoce formalmente la ocupación ancestral de la comunidad sobre el territorio en cuestión. Esta resolución, enmarcada en la Ley 26.160, provee un respaldo fundamental a la comunidad Kinxikew, que ha defendido su presencia en la zona desde hace años.
El conflicto por el Lote Pastoril 42, conocido como El Pedregoso, se extiende desde 2011 y ha involucrado múltiples intentos de desalojo, todos ellos fallidos hasta la fecha. Ahora, con la suspensión del operativo de desalojo, el caso vuelve a una fase inicial en cuanto a lo judicial, aunque persisten las tensiones y reclamaciones territoriales.
La decisión del juez Astoul Bonorino proporciona un respiro a las familias de la comunidad Kinxikew, quienes ven así reforzados sus derechos ancestrales en el territorio que han habitado por generaciones. A pesar de esta pausa en el proceso de desalojo, el futuro del litigio sigue siendo incierto, y se esperan nuevas acciones por parte de las partes involucradas a medida que el litigio evolucione.
El caso Kinxikew resalta las complejidades del reconocimiento de tierras indígenas en una región donde las tensiones por la propiedad y el reconocimiento de derechos ancestrales son frecuentes, y plantea interrogantes sobre el papel de las instituciones encargadas de mediar en este tipo de conflictos.