Suspensión de clases en Añelo tras torrencial lluvia y evacuaciones
La fuerte lluvia que azotó Añelo dejó calles inundadas y familias evacuadas, obligando al CPE a suspender las actividades educativas. La tormenta, que no estaba pronosticada, resultó en un escurrimiento de lodo y agua que afectó seriamente la localidad.

El jueves 15 de octubre, la localidad de Añelo, en la provincia de Neuquén y núcleo de la industria petrolera, enfrentó un intenso temporal que causó severas inundaciones en sus calles. La lluvia torrencial, que comenzó en la mañana, provocó un escurrimiento de lodo y agua que bajó de las bardas, atravesando la Ruta 7 y el centro de la ciudad, anegando sectores y generando caos entre sus habitantes.
Ante esta situación, el Consejo Provincial de Educación (CPE) anunció la suspensión de todos los turnos de clases—mañana, vespertino y nocturno—para el viernes 16 de octubre. Esta decisión se tomó ante la continuidad de las malas condiciones climáticas, informando a directivos, docentes, estudiantes y familias de la medida adoptada, que busca salvaguardar la seguridad de los chicos y el personal educativo.
El director de Defensa Civil de Añelo, Modesto Muñoz, comentó que se trató de una tormenta inesperada, que no formaba parte de los pronósticos del Servicio Meteorológico Nacional. Originalmente, se había emitido un alerta amarilla para la región, pero la intensidad y el adelantamiento de las precipitaciones sorprendieron a la comunidad. Las lluvias fueron acompañadas de un importante caudal de agua desde la meseta, afectando varias viviendas y obligando a la evacuación de algunas familias.
Gracias a la rápida intervención de distintos equipos de trabajo del municipio, se logró contener la situación. Diversas áreas, desde la Secretaría de Obras y Servicios Públicos hasta la Secretaría de Desarrollo Social, colaboraron en las tareas de asistencia. Además, se articuló una respuesta conjunta con Bomberos Voluntarios, la Policía y Vialidad Provincial, lo que facilitó una respuesta ágil ante la emergencia.
En cuanto a la evacuación de las familias afectadas, se informó que ya habían sido reubicadas en un lugar adecuado. Las cuadrillas de trabajo continuaban operando en las viviendas dañadas para mitigar los efectos del fenómeno. En las horas posteriores a la tormenta, la situación se fue estabilizando, aunque se mantuvieron las medidas preventivas y de asistencia por parte de las autoridades locales.
La tormenta, en el corazón de Vaca Muerta, reitera los desafíos que enfrentan las comunidades en función del cambio climático, afectando no solo la vida cotidiana, sino también el desarrollo de una región clave para la economía nacional por su producción de hidrocarburos. Las acciones de emergencia se focalizarán en brindarle contención a los afectados mientras continúan evaluando los daños.