Tensión por la conducción del Partido Justicialista en Neuquén
La actual crisis en la conducción del Partido Justicialista de Neuquén enfrenta a Anahí Valdez y Lucas Riquelme tras la suspensión de José Asaad. Valdez reivindica su derecho a presidir el partido tras una resolución judicial.

La disputa por la presidencia del Partido Justicialista (PJ) en Neuquén se intensifica en medio de un clima de tensión y escándalos. Anahí Valdez, actual vicepresidenta primera del partido, ha reclamado su derecho a asumir la presidencia tras la decisión de la Justicia Electoral que dejó sin efecto una reunión del Consejo Provincial, realizada el 24 de septiembre, donde se había designado a Lucas Riquelme como nuevo presidente y se suspendió a José "Turco" Asaad debido a denuncias de violencia de género.
Valdez argumenta que, conforme al estatuto –que establece que el vicepresidente asume la presidencia en ausencia del titular–, le corresponde ocupar dicho cargo, aludiendo a la situación legal y procedimental que afecta a Asaad. En sus declaraciones a medios locales, Valdez subrayó: "Si las cosas son como tienen que ser y a derecho, la presidente del partido tengo que ser yo".
Este conflicto interno en el PJ neuquino se produce en un contexto complejo para el partido, en medio de un panorama político donde el peronismo busca consolidar su liderazgo en la provincia. Los enfrentamientos abiertos por la conducción no solo reflejan la tensión dentro del partido, sino también la preocupación por cómo estas disputas pueden afectar el desempeño electoral del peronismo en Neuquén, un bastión histórico del partido.
La próxima reunión programada para el martes 13 de octubre se presenta como crucial. En ella, el oficialismo intenta ratificar la designación de Riquelme, lo que podría intensificar los roces entre las distintas facciones del PJ. La resolución de este conflicto se vuelve además un asunto urgente en una provincia donde la cohesión política es vital para enfrentar los desafíos económicos y sociales.
Dada la complejidad de la situación y el contexto electoral que se aproxima, el resultado de esta disputa no solo definirá la dirección del PJ provincial, sino también podría influir en la política neuquina en general. La repercusión de estas decisiones se sentirá en la audiencia de los votantes, que en el pasado ha sido clave para el sostenimiento de las estructuras del peronismo en la región.