Tensiones y negociaciones en el Gabinete tras llamado a Mauricio Macri
Ante el freno en la actividad económica y un reciente revés en el Senado, el Gobierno activó un plan de contingencia. Karina Milei buscó acercar posiciones con Mauricio Macri y los gobernadores para fortalecer la gobernabilidad.

En el contexto actual, el Gobierno argentino enfrenta un significativo desafío. La economía ha mostrado señales preocupantes, incluyendo un freno en la actividad y una caída en los indicadores de consumo, lo que ha generado un ambiente de incertidumbre sobre la reelección de Javier Milei para 2027. Este escenario ha llevado a que Karina Milei, secretaria general de la Presidencia, adopte medidas para asegurar un mínimo de estabilidad política al acercarse a Mauricio Macri, motivo de preocupación para el oficialismo.
El contacto entre Milei y Macri, aunque breve, ha sido considerado crucial para reanudar el diálogo que había estado estancado. Esta comunicación se produce tras un tiempo en el que las relaciones entre el Gobierno y el PRO se deterioraron, especialmente en lo relacionado con el manejo del poder en el Gabinete. Tanto Karina Milei como el jefe de Gabinete, Diego Santilli, buscan reconstruir estos puentes para avanzar hacia una gobernabilidad más sólida y evitar mayores complicaciones en un contexto difícil.
Macri, por su parte, ha expresado una actitud ambivalente hacia el Gobierno de Milei, manteniendo ciertas reservas mientras visualiza la necesidad de trabajar en conjunto para mejorar las condiciones de gobernabilidad. A pesar de su escepticismo, ha reconocido que el PRO debe hacer esfuerzos por permitir que el gobierno actual funcione de manera eficaz, en un gesto de pragmatismo político que contrasta con el purismo ideológico que caracterizó al inicio de la presidencia de Milei.
Recientemente, un informe indica que la desaprobación de la gestión de Milei se ha elevado a un 61%, un número que supera el quebranto de imagen que enfrentó Macri tras las primarias de 2019. Este creciente descontento ha generado una alarmante crítica interna y ha generado una necesidad urgente de buscar alianzas que permitan a Milei superar los obstáculos actuales.
El desafío de contener la gobernabilidad se ha convertido en un tema crítico. Santilli se ha posicionado como el principal negociador en esta nueva dinámica, impulsando conversaciones con figuras clave del PRO, como Cristian Ritondo y Fernando De Andreis, quienes tienen la tarea de cimentar la relación y buscar un consenso que impida un colapso en la gestión.
La situación plantea interrogantes sobre el futuro político del país, con un marco cada vez más complejo donde la oposición tiene un papel decisivo. Mientras tanto, el ciclo de consultas y negociaciones se intensificará en los próximos días, a medida que el Gobierno busque estabilizar su posición y mejorar la percepción pública de su gestión.