Terremoto en Colombia: más de 130 muertos y graves daños en varias regiones
Un potente sismo en Colombia ha causado una tragedia humanitaria, con un saldo preliminar de 132 muertos y 570 heridos. Los equipos de rescate continúan buscando sobrevivientes en las zonas más afectadas, donde la destrucción es significativa.
El 10 de agosto de 2026, un terremoto de magnitud 7,4 sacudió varias regiones del occidente y centro de Colombia, resultando en un devastador balance preliminar de 132 personas fallecidas y 570 heridas. Las autoridades locales y nacionales, encabezadas por el presidente Abelardo de la Espriella, han mobilizado recursos para la búsqueda y rescate de posibles sobrevivientes, así como para la remoción de escombros en áreas gravemente afectadas como Valle del Cauca, Caldas, Chocó y Risaralda.
Los daños materiales son significativos, con cerca de 1.575 viviendas afectadas y 37 destruidas completamente. Además, más de 60 edificios residenciales y comerciales colapsaron, lo que ha generado una crisis habitacional en las ciudades de Pereira, Cali y Manizales. En la ciudad de Manizales se registraron daños en la catedral, un importante monumento histórico de la región, mientras que en Cali el Hospital Universitario del Valle sufrió un colapso parcial y otras siete instituciones sanitarias fueron evacuadas debido a fallas estructurales.
Ante la magnitud de la catástrofe, el gobierno ha activado el Puesto de Mando Unificado para coordinar la ayuda humanitaria, desplazando ministros y equipos de emergencia hacia las áreas devastadas. La Unidad Nacional para la Gestión del Riesgo de Desastres está trabajando en la elaboración de un informe integral para evaluar los daños y necesidades de los afectados.
El alcalde de Cali, Alejandro Éder, ha instaurado un toque de queda debido a situaciones de desorden público que emergieron en el contexto del desastre, así como la amenaza de saqueos en varios sectores. La militarización de ciertas comunas y la llegada de 92 rescatistas adicionales sugieren que la respuesta del Estado busca normalizar la situación lo más rápido posible.
Las primeras 48 horas se consideran críticas para hallar personas con vida bajo los escombros, lo que intensifica los esfuerzos de rescate en las regiones afectadas. El presidente de la nación ha transmitido un mensaje de unidad y compromiso, destacando que “el Estado está presente y toma acción” para ayudar a quienes sufrieron las consecuencias del sismo.
La magnitud de este desastre subraya la vulnerabilidad de las infraestructuras en algunas regiones de Colombia, donde la incidencia de sismos es parte de los retos naturales a los que deben adaptarse las comunidades. La recuperación, tanto en términos humanitarios como en la reconstitución de la infraestructura dañada, será un desafío que requerirá una importante movilización de recursos a corto y mediano plazo.