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Testimonio impactante en el juicio por el transfemicidio de Azul Mía Natasha

En el juicio por el transfemicidio de Azul Mía Natasha Semeñenko, su hermana Romina Millapán ofreció un testimonio conmovedor sobre su vida, marcada por discriminación y violencia.

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Testimonio impactante en el juicio por el transfemicidio de Azul Mía Natasha

Romina Millapán fue una de las primeras testigos en el juicio por el transfemicidio de su hermana Azul Mía Natasha Semeñenko, asesinado el 25 de septiembre de 2025. Durante su declaración, Romina reconstruyó la infancia y los años de sufrimiento de Azul, quien desde muy joven expuso su identidad de género como mujer trans, enfrentándose a episodios de bullying y violencia tanto escolar como familiar.

En su testimonio, Romina destacó que desde los seis años, tras emigrar con su madre a Neuquén, Azul, que antes era conocida como Daniel, comenzó a manifestar su deseo de identificarse como mujer. Su madre, Cristina, en un contexto de huida de la violencia paterna, llevó a Azul a un control médico donde, a pesar de las primeras inquietudes, se consideró prematuro abordar su identidad de género. Desde entonces, Azul se volvió blanco de discriminación en la escuela, siendo víctima de acosos que se extendieron a su adolescencia.

Según lo relatado, los episodios de violencia y bullying llevaron a Azul a considerar no regresar a clase, mientras que su madre intentaba brindarle apoyo y animarla a continuar. La familia enfrentaba no solo la hostilidad externa, sino también problemas graves, que incluían situaciones de abuso en el hogar, que marcaron profundamente la vida de ambas hermanas y su convivencia en un entorno hostil.

Romina contó que a lo largo de su vida, su hermana fue constantemente marginada por su identidad, sufriendo agresiones verbales y físicas. La relación de Azul con sus compañeros de escuela era compleja, con situaciones que la hicieron sentir aislada y temerosa. A pesar de todo, Azul se esforzó por vivir su verdad, convirtiéndose en una figura de resiliencia en su entorno.

El juicio se desarrolla con las acusaciones de homicidio agravado, debido a las circunstancias del crimen y al contexto de violencia de género y odio hacia la identidad de Azul. La querella solicitó que el acusado no está presente durante el testimonio para evitar la revictimización, una medida que fue respaldada por la Fiscalía y aceptada por el juez.

Este caso ha despertado una gran conmoción en la comunidad de Neuquén, reflejando la realidad de la violencia de género y la lucha por los derechos de las personas trans. Las próximas instancias del juicio se centrarán en esclarecer las pruebas y testimonios, mientras que la sociedad espera que se haga justicia para Azul y se visibilice la importancia de combatir la violencia de género y la discriminación.

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