ADCDiario

Tierra del Fuego protesta por el amarre de un petrolero británico en Ushuaia

La provincia de Tierra del Fuego expresó su rechazo ante el amarre en Ushuaia de un buque petrolero británico, lo que consideran una violación a su soberanía. La situación ha generado un fuerte reclamo al Gobierno nacional por la autorización de esta actividad, mientras la terminal portuaria está bajo su control.

4 min de lectura
Compartir
Tierra del Fuego protesta por el amarre de un petrolero británico en Ushuaia

El amarre del petrolero británico VS Promise en el puerto de Ushuaia ha desatado una ola de protestas en la provincia de Tierra del Fuego, que lo considera una acción que infringe su soberanía, especialmente dado el contexto territorial relacionado con las Islas Malvinas. La legislación nacional prohíbe actividades que puedan fortalecer la posición británica en esta disputa, y el gobierno provincial responsabiliza al Ejecutivo nacional por lo que consideran una "inadmisible" operación naval.

El buque, especializado en el transporte de crudo y con bandera del Reino Unido, estuvo en el puerto de Ushuaia, que desde enero está intervenido por la administración del Gobierno nacional a través de la Agencia Nacional de Puertos y Navegación (ANPyN). En un comunicado, la gestión del gobernador Gustavo Melella condenó enérgicamente la presencia de la embarcación e instó a las autoridades nacionales a dar explicaciones sobre la autorización para que un petrolero británico operara en su puerto.

La gestión provincial sostiene que la presencia de este tipo de embarcaciones en un puerto de su jurisdicción, mientras el Reino Unido mantiene un reclamo sobre la soberanía de las Malvinas, es inconcebible y amenaza los derechos territoriales de Argentina. La situación se complica por el vínculo del Gobierno con fuerzas extranjeras, lo que ha encendido las alarmas entre las autoridades fueguinas, que se sienten desamparadas y expuestas.

Andrés Dachary, secretario de Malvinas, Antártida, Islas del Atlántico Sur y Asuntos Internacionales, calificó este incidente de histórico, enfatizando que nunca en el pasado se había permitido la entrada de un buque británico a este puerto. Adaptándose a la legislación vigente, la presencia de este buque no solo es vista como un desafío a la soberanía argentina, sino que también pone en riesgo la actividad económica provincial al desalentar cualquier operación vinculada con las Malvinas.

El reclamo del gobierno provincial incluye la exigencia de que el presidente Javier Milei brinde información clara sobre los criterios que llevaron a permitir el amarre del buque. El mandatario había visitado Tierra del Fuego recientemente junto a la jefa del Comando Sur de Estados Unidos, generando preocupación por una posible alianza militar en la región que podría afectar la dinámica geopolítica del continente.

Este episodio se suma a un contexto más amplio de tensiones relacionadas con la política exterior del país y la búsqueda de un apoyo militar estadounidense en la región, lo que añade incertidumbre sobre el futuro de las relaciones con el Reino Unido y la postura que adoptará Argentina en la cuestión de las Malvinas. Así, la provincia de Tierra del Fuego se encuentra en la encrucijada de defender su soberanía y gestionar sus relaciones internacionales, en medio de un clima complicado y desafiante.

Compartir

Más noticias