Tierra del Fuego solicita derogar tratado de inversiones con el Reino Unido
El secretario de Malvinas de Tierra del Fuego, Andrés Dachary, solicitó al Congreso argentino derogar la Ley 24.184, que otorga estatus de 'nación más favorecida' a Reino Unido. Esta iniciativa surge en un contexto de creciente tensión diplomática y demandas contra las petroleras que operan en las islas.

El gobierno de Tierra del Fuego, a través de su secretario de Malvinas, Andrés Dachary, ha planteado la necesidad de que el Congreso Nacional derogue la Ley 24.184, un tratado firmado en 1990 que establece condiciones favorables para el capital británico en Argentina. Este pedido surge en un momento de requisitos políticos intensificados ante la percepción de una creciente ocupación por parte de Reino Unido en las Islas Malvinas.
Dachary ha calificado este tratado como un "error geopolítico" que favorece a una "potencia ocupante" al otorgarle el estatus de "nación más favorecida". Durante su comunicación con los representantes en el Congreso, enfatizó que el conflicto real no es con la población de las Islas Malvinas, sino con el Estado que ejerce control sobre ellas. La derogación de esta ley es vista como un paso fundamental en la política exterior argentina, que busca corregir acciones del pasado consideradas perjudiciales para la soberanía nacional.
La Ley 24.184 fue aprobada durante la presidencia de Carlos Menem, en el contexto de los Acuerdos de Madrid tras la guerra de 1982, buscando normalizar las relaciones entre Argentina y Reino Unido. Esta norma ha permitido que las empresas británicas operen en Argentina bajo un régimen de protección especial, lo cual se considera contradictorio en el actual marco de relaciones internacionales, según postura del gobierno fueguino.
El llamado de Dachary coincide con un momento donde el gobierno nacional, liderado por Javier Milei, ha adoptado un enfoque más firme en sus relaciones con Reino Unido. En una reciente declaración, el presidente anunció un incremento en el presupuesto del área de Defensa, lo que indica un endurecimiento en la postura argentina respecto a la soberanía en las islas. Este clima de tensión se amplía aún más con la presentación de denuncias penales por parte del Gobierno contra las petroleras que operan en Malvinas, lo que sugiere un cambio de rumbo en la política de explotación de recursos naturales en esa región.
La solicitud de derogación no solo es un movimiento legislativo sino también un símbolo de la creciente demanda por recuperar la soberanía en torno a las islas. Esto se inscribe en un contexto más amplio donde diversos sectores de la sociedad y la política en Argentina están revisando las relaciones establecidas en décadas pasadas. Es posible que este reclamo genere un debate intenso en el Congreso sobre las implicancias de la relación bilateral con Reino Unido y la defensa de los intereses argentinos en el Atlántico Sur.
En resumen, el pedido del gobierno fueguino para anular un tratado que ha otorgado beneficios a entidades británicas en Argentina puede ser visto como un intento de reposicionar el debate sobre la soberanía de Malvinas, en un entorno internacional cambiante y cada vez más complejo respecto a las reivindicaciones territoriales.