Tomás Aranda, de Boca, se fracturó el peroné y no jugará hasta 2027
Boca Juniors sufrió un duro golpe con la lesión de Tomás Aranda, quien sufrió una fractura de peroné en un entrenamiento y será operado. Su recuperación lo mantendrá alejado de las canchas por varios meses, afectando su crecimiento y oportunidades en la selección.

El club Boca Juniors enfrenta un serio contratiempo con la lesión de Tomás Aranda, un destacado mediapunta de 19 años que sufrió una fractura de peroné durante el entrenamiento del miércoles. El incidente ocurrió en los primeros minutos de la práctica, cuando Aranda se encontraba participando de un juego conocido como "loco". Tras saltar y caer de manera desafortunada, el jugador se sintió inmediatamente afectado y requirió asistencia médica, que posteriormente determinó su traslado para estudios que confirmaron la fractura.
La lesión se localiza a nivel de la sindesmosis, una zona crítica del tobillo donde los ligamentos unen la tibia y el peroné. Este tipo de fractura impacta directamente en la estabilidad de la articulación, lo que obliga a Aranda a someterse a cirugía. Jorge Batista, un reconocido médico del club, será el encargado de realizar la operación, que se estima le demandará entre tres y cuatro meses de recuperación.
Así, Aranda no podrá participar de los compromisos restantes de la temporada 2026, un golpe duro ya que se había convertido en una pieza clave para el equipo. A lo largo del semestre, había sido titular en todos los partidos y su rendimiento lo colocaba entre los futbolistas más destacados, en especial bajo la dirección técnica de Rodolfo Arruabarrena.
El impacto de esta lesión no se limita solo al ámbito del club, ya que Aranda había comenzado a ser considerado para la selección argentina. Había participado en entrenamientos previos a la Copa del Mundo y era visto con atención por el cuerpo técnico nacional, en el marco de las futuras convocatorias que se prevén para las fechas FIFA de septiembre y octubre.
Históricamente, la cantera de Boca ha producido jugadores que han brillado a nivel nacional e internacional, y la situación de Aranda es especialmente desafortunada debido a sus perspectivas a tan corta edad. Su ausencia no solo es una pérdida para el equipo en el contexto del campeonato local, sino también un obstáculo significativo para su desarrollo profesional y su futuro en la selección.
A medida que avanza su recuperación, es probable que Aranda no regrese a los entrenamientos con el plantel hasta la pretemporada de 2027, lo cual plantea interrogantes sobre su proyección y persistencia en un club tan exigente como Boca Juniors, que cuenta con un rico historial de formar y lanzar a nuevos talentos al estrellato en el fútbol mundial.