Toneladas de peces y langostinos muertos aparecen en costas de Chubut
Un buzo profesional halló una notable acumulación de peces y langostinos muertos cerca de la costa de Puerto Madryn, Chubut, lo que ha generado preocupación sobre las prácticas pesqueras en la región. Este incidente pone de manifiesto la problemática de los descartes ilegales en la industria pesquera, a pesar de las regulaciones existentes.

Recientemente, un buzo en una salida de bautismo submarino en Puerto Madryn, Chubut, se encontró con una alarmante cantidad de merluzas y langostinos fallecidos en el fondo del Golfo Nuevo. La situación fue registrada en un video que muestra la descomunal presencia de estos desechos pesqueros, lo que ha suscitado la indignación del buceador, Raúl Passarotti, quien destacó que tras la llegada de varios barcos buscando protección contra el viento, algo habrían perdido al fondo del mar.
Las estadísticas revelan que en la costa argentina se desechan más de 110 mil toneladas de merluza en condiciones aceptables cada año, aunque la legislación prohíbe enfáticamente esta práctica. Esta situación se debe a que, en ocasiones, los barcos de pesca, al resguardarse de tormentas, también arrojan al océano aquellos ejemplares que no consideran rentables, a menudo atrapados en redes de pesca de arrastre.
El problema se agrava, ya que la acumulación de material biológico, aunque biodegradable, tiene el potencial de alterar de manera desfavorable el ecosistema del Golfo Nuevo. Este cuerpo de agua es un área crítica, al ser parte del ecosistema de Península Valdés, conocido por ser un santuario para la ballena franca austral durante su ciclo reproductivo.
Experiencias previas han confirmado que el arrojamiento de estos organismos al mar es una práctica común entre la industria pesquera. Juan Coustet, coordinador de la organización ecologista Sin Azul No Hay Verde, refuerza la idea de que, aunque este material es orgánico, existe preocupación sobre la capacidad del mar para reciclar y procesar lo que la industria pesca y sobreexplota.
Cabe resaltar que, aunque la situación es preocupante, el cumplimiento de las normas existentes sobre pesca son frecuentemente ignoradas. Coustet enfatiza la necesidad de un control efectivo sobre las leyes que prohíben estos actos, planteando dudas sobre la responsabilidad del Estado para asegurar su adecuada aplicación. La falta de supervisión podría llevar a un deterioro irreversible en el ecosistema marino de la región.
Este episodio destaca los desafíos que enfrenta la industria pesquera en la Patagonia, donde la sobreexplotación y la falta de regulación efectiva pueden tener consecuencias drásticas sobre la biodiversidad marina y el equilibrio ecológico. Mientras se esperan respuestas serias y medidas correctivas, la comunidad continúa alerta ante futuras situaciones similares.