Tragedia de esquiadora en El Chaltén: peligros de los derrumbes y cuevas de hielo
La muerte de Juliette Willmann, una esquiadora francesa, en El Chaltén ha puesto en alerta a la comunidad sobre los peligros presentes en la región. Expertos advierten sobre el riesgo de derrumbes y el estado de las cuevas de hielo que podrían colapsar pronto.

La localidad de El Chaltén, conocida como la Capital Nacional del Trekking, se encuentra en estado de conmoción tras la tragedia que sufrió Juliette Willmann, una esquiadora francesa que perdió la vida sepultada por una avalancha en el cerro Crestón. La fatalidad ocurrió en un contexto donde la región enfrenta desafíos geológicos significativos, exacerbados por el cambio climático.
Un día antes del fallecimiento de Willmann, un guía de montaña estadounidense había compartido en redes sociales imágenes de impresionantes cuevas de hielo localizadas a poca profundidad en la nieve. Tyler Lekki advirtió que tales formaciones no tendrían muchas probabilidades de resistir las condiciones veraniegas, destacando la fragilidad de estos espacios en el entorno de El Chaltén.
En este sentido, un informe publicado por el American Alpine Journal reveló que hubo seis sectores en el macizo montañoso donde se han registrado desprendimientos durante la temporada 2025/26. Estos eventos están vinculados al derretimiento de glaciares y a la degradación del permafrost, creando serios riesgos no solo para los amantes del trekking sino también para la población local.
Rolando Garibotti, un reconocido guía de montaña, firmó dicho informe, el cual sugiere la posibilidad de que El Chaltén pueda experimentar un incidente similar al reciente desastre en Nepal, donde un alud causó la muerte de aproximadamente 1.500 personas debido al retroceso de un glaciar. La alarmante situación ha llevado a que el Concejo Deliberante de la localidad considere la incorporación de sensores de alerta temprana y mecanismos de evacuación para mitigar los riesgos asociados con futuras avalanchas.
A pesar de que el informe de Garibotti no incluyó el cerro Crestón como área de riesgo, sí identificó otros puntos críticos como el Cerro Adela y la Aguja de la Silla. La comunidad de El Chaltén se encuentra actualmente en una encrucijada, donde su atractivo turístico, centrado en las actividades al aire libre y la naturaleza, debe equilibrarse con la creciente necesidad de seguridad en un contexto de cambios ambientales marcados.
Ante la tragedia y estos recientes hallazgos, se reflota la importancia de realizar un seguimiento continuo y una educación adecuada para los visitantes de la zona sobre los riesgos de actividades montañesas. A medida que avanza la temporada estival, los profesionales sugieren que se tomen medidas preventivas más rigurosas para favorecer la seguridad de quienes eligen disfrutar de las maravillas naturales que ofrece El Chaltén.